España castiga nepotismo

Este artículo tiene 12 años de antigüedad

El Tribunal Supremo de España condenó a 4 años y medio de cárcel a Ruyman García, exalcalde del Ayuntamiento del Valle Gran Rey, de la Isla de Tenerife, por haber creado y designado de manera directa a su hermana, en el 2008, en un cargo que nunca ejerció. La mujer percibió un salario de 5.700 euros, durante 7 meses, según publica el diario El Mundo, de Madrid.

El cargo de la mujer era “monitora de ludoteca”, un espacio de juegos para niños similar a las guarderías.

La contratación estuvo vigente entre enero y julio de 2008 y se fijó por un salario de 5.700 más los gastos de la seguridad social, que elevaron a 7.411 euros mensuales lo que asumía el Ayuntamiento. La Justicia probó que la beneficiada era su hermana y que jamás realizó el trabajo para el que fue contratada, porque la ludoteca en cuestión no funcionó durante ese lapso.

La decisión del Tribunal Supremo de España contrasta con la situación que se da en nuestro país, donde legisladores de todos los partidos contrataron a esposas, hijos, hermanos y toda clase de parientes y amigos en cargos públicos, incurriendo abiertamente en el delito de “tráfico de influencias”, sin que alguno haya recibido alguna sanción hasta el momento, ni de parte de sus pares ni de la Justicia ordinaria.