Exministra repartió US$ 2,4 millones por “buena gestión”

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La exministra de Salud Esperanza Martínez se había autoasignado bonificaciones y gratificaciones en 2011. También pagó ese año G. 10.800 millones (US$ 2,4 millones) a funcionarios en concepto de gratificaciones por metas de ejecución presupuestaria. Es así que en octubre se despojaron de US$ 4,3 millones y adquirieron en demasía medicamentos oncológicos, y en noviembre cedieron US$ 28 millones al PNUD para adquirir insumos, remedios y ambulancias.

Martínez se autoasignó pagos, según el Sistema Nacional de Administración de Recursos Humanos (ver infografía), y autorizó que los funcionarios de la institución a su cargo recibieran lo mismo en concepto de gratificaciones o premios al personal por servicios o labores realizados para la mejor o mayor producción o resultado de la gestión administrativa y financiera del año 2011.

El parámetro para la obtención de estos premios ha sido el nivel de ejecución presupuestaria.

Es por ello que se efectuaron procesos de pagos de bienes y servicios no recibidos ese año, vía contrataciones, excluidas en forma presuntamente ilegal con base en múltiples adendas firmadas para cerrar acuerdos con una oficina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por valor de US$ 28,8 millones.

Este dinero no había sido ejecutado, y es por ello que se decidió cederlo al organismo internacional para que se encargue de efectuar las compras de insumos, medicamentos y ambulancias. Toda la transferencia del dinero estaba obligada al presupuesto 2011.

El autopago en concepto de gratificaciones o premio por mejor desempeño que se hizo a sí misma la entonces ministra alcanzó G. 37.728.169, mientras que el monto aproximado que en total se destinó para este mismo concepto a los de su entorno fue de G. 10.800 millones (US$ 2,4 millones).

Si era tan eficiente la gestión administrativa y financiera del Ministerio de Salud al punto de gratificar a los destacados, ¿por qué contrataron los servicios de una agencia para la ejecución de un proyecto?
La compra en demasía de los medicamentos oncológicos a cuatro proveedoras por valor G. 19.867.599.990 (US$ 4,3 millones) también obedecería a una necesidad de despojarse del presupuesto a fin de mostrar una excelente ejecución presupuestaria.

La Cámara de Industria Farmacéutica del Paraguay (Cifarma) se refiere a este punto como un desorden administrativo.

A esto se suman los informes de Contrataciones Públicas, que revelan que las compras de los fármacos oncológicos se hicieron en solo tres meses, es decir, con la emisión de órdenes de compra obligaron al presupuesto de Salud de 2011.

jtorres@abc.com.py