Fallece el exlegislador “Pancho” De Vargas

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El exlegislador y conocido dirigente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) Francisco José “Pancho” de Vargas falleció ayer. Estaba aquejado por una enfermedad crónica en etapa avanzada.

De Vargas fue diputado, senador, abogado del Comité de Iglesias y conocido luchador contra la dictadura stronista, falleció alrededor de las 8:30 de ayer, confirmó un familiar cercano. Según la información, ya arrastraba una enfermedad crónica en etapa avanzada.

Sus restos mortales serán velados en el salón Memorial del Parque Serenidad, ubicado sobre la avenida Mariscal López.

De Vargas fue abogado egresado de la Universidad Católica, donde también dictó cátedras. Fue abogado, fundador y luego directivo del Comité de Iglesias, entidad de derechos humanos que en el año 1976 fue creada por las Iglesia Católica, Discípulos de Cristo y Evangélica del Río de la Plata ante la ola represiva de la dictadura.

En esa época difícil de la represión dictatorial, Pancho de Vargas lideró un grupo de abogados jóvenes para ejercer la defensa de los presos políticos en momentos en que nadie se animaba a hacerlo. Para ello contaron con el apoyo invalorable de monseñor Bockwinkel y de los pastores Armin Ihle y George Willey, todos ellos también ya fallecidos. Sufrió también los rigores de la dictadura.

Fue miembro y dirigente del PLRA, a través del cual fue elegido diputado nacional y luego senador. Tuvo una destacada actuación en la Comisión Bicameral de Investigaciones del Congreso Nacional, que en la primera época de la transición fue la única entidad que produjo impactos en el combate a la corrupción, dada la debilidad de las instituciones.

Gracias a la información de un exjefe policial, De Vargas descubrió los archivos del terror de la dictadura stronista el 22 de diciembre de 1992.

Fue el padre de Francisco de Vargas (h), exfiscal, extitular de la Senad y exministro del Interior del actual Gobierno. Durante sus últimos años, aquejado por una enfermedad crónica, se retiró totalmente de la política y de la abogacía y se refugió en su quinta de Areguá.