Franco, junto al flamante ministro de Hacienda Manuel Ferreira Brusquetti y sus colaboradores se reunirán desde el mediodía con los presidentes del Senado Jorge Oviedo Matto (Unace) y de la Cámara de Diputados Víctor Bogado (ANR). El encuentro se realizará en el salón VIP de la Cámara Alta.
Además de los presidentes de las cámaras, participarán sus respectivas mesas directivas y los titulares de las comisiones de Hacienda, que son el senador liberal Ramón Gómez Verlangieri y la diputada Olga Ferreira de López (PQ).
Según la información proporcionada por fuentes del Senado, el presidente Franco presentará a su equipo económico. La intención es también solicitar el respaldo del Congreso, en cuanto a la aprobación de varios proyectos de ley y, especialmente, créditos que están pendientes.
Otro tema económico pendiente en el Senado es el referido a la implementación del impuesto a la renta personal (IRP), que ya cuenta con la media sanción de la Cámara de Diputados y que el Senado iba a tratar la semana pasada, cuando se desató la crisis política. El presidente Franco siempre fue un acérrimo defensor del IRP y se descuenta que insistirá con su aprobación al Congreso.
Por otro lado, en setiembre, el nuevo ministro de Hacienda debe remitir al Congreso el presupuesto general de gastos para el 2013. Este tema será especialmente conflictivo porque el próximo año se llevarán cabo las elecciones generales para elegir nuevo gobierno.
Casualmente, Federico Franco estuvo la semana pasada, por última vez en calidad de vicepresidente de la República y enlace con el Congreso, para abogar por la aprobación de créditos destinados a la construcción de rutas y para la implementación del metrobús.
Dicho encuentro se llevó a cabo el martes 19, dos días antes del inicio del juicio político a Fernando Lugo.
En dicha oportunidad, el entonces vicepresidente había mantenido una larga reunión con Oviedo Matto y, al salir, dijo que solamente había tratado sobre los créditos internacionales pendientes. Consultado en esa ocasión sobre el juicio político que el Partido Colorado había anunciado el día anterior que iba a iniciar a Lugo, Franco se excusó terminantemente de opinar, dada su condición de sucesor.
