González Macchi se salva de ser destituido

El presidente de la República Luis González Macchi, con voto mayoritario del Partido Colorado, del Encuentro Nacional y dos votos del PLRA, se zafó de ser destituido en una maratónica sesión del juicio político que duró más de 10 horas en la Cámara de Senadores. Necesitando 15 votos, logró finalmente 18 en favor de su continuidad. Nadie defendió su gestión, pero algunos de los que votaron a su favor señalaron que un cambio a esta altura era inoportuno y crearía ‘‘una turbulencia’’ política, al decir de Mario Paz Castaing, del PEN.

Votos duros. El debate apenas sirvió para sostener posiciones anticipadas, anunciadas. Juan Carlos Galaverna, presidente del Senado, y como tal en la primera línea de sucesión presidencial, cerró el debate con un discurso de más de una hora, señalando que el desplazamiento de González Macchi era una cuestión de dignidad, aunque su figura estuvo rondando todo el debate. Benítez Florentín le sacó en cara su posición contraria a la asunción del senador Alejandro Velázquez Ugarte, impidiendo el funcionamiento constitucional de la Cámara de Senadores (45 miembros). La cuestión Galaverna atravesó todo el debate, sin que eso fuera asumido. En el fondo, se percibió que la alternativa era votar por la continuidad de González Macchi, con todos los atropellos cometidos por su gobierno, o votar por Juan Carlos Galaverna como presidente y la ‘‘incertidumbre’’, la ‘‘turbulencia’’ de la conformación de un nuevo gobierno, al decir de Paz Castaing. Este senador, del Encuentro, partido en alianza en el gobierno colorado, fue el que intentó establecer una lógica en torno de lo inoportuno de destituir a González Macchi a seis meses de su gobierno. Esta línea de análisis fue refutada por el senador liberal Gonzalo Quintana, al preguntarse cuál es el momento oportuno: ‘‘¿el año próximo, el próximo siglo?’’. ‘‘Esta es la única y la última oportunidad que tenemos para pronunciarnos’’, dijo.

Una mayoría colorada y encuentrista silenciosa finalmente decidió que González Macchi siga en el poder. 25 senadores votaron por la destitución y 18 la rechazaron. La senadora Susana Morínigo se abstuvo de votar. En el PLRA, sorprendió el voto de la senadora Elba Recalde, quien se sumó a su par liberal Evelio Fernández Arévalos. Evelio Fernández manifestó, al igual que Paz Castaing, la inconveniencia de desplazar a González Macchi en vísperas de unas elecciones generales.


HASTA EL FINAL, CALÉ DEFENDIÓ LA CONDENA A GONZÁLEZ MACCHI

El presidente del Senado, Juan Carlos Galaverna, habló cerca de una hora y media ante el pleno defendiendo con vehemencia la necesidad de que el presidente González Macchi, hacia quien tuvo calificativos de inútil, corrupto, indolente, entre otros, fuese condenado y destituido.

Sostuvo que el Senado debía dar un mensaje claro a la ciudadanía y las generaciones futuras de que se dijo no a la corrupción y a los corruptos. Apuntó que González Macchi no hacía nada por el país y además robaba junto a la ‘‘banda de forajidos’’ que capitaneaba.

En el último tramo de su discurso, y como recurso postrero, reiteró el ofrecimiento de renunciar a la posibilidad de asumir el cargo de presidente de la República para que asumiese en su lugar el siguiente en la línea de sucesión, es decir, el presidente de la Cámara de Diputados, Oscar González Daher, o en su defecto el presidente de la Corte Suprema, Bonifacio Ríos Avalos.

El ofrecimiento sonó sin embargo como un intento de ‘‘enlodar’’ más a quienes con seguridad iban a votar en contra de la destitución de González Macchi. El presidente del Senado señaló que de esta forma les quitaba también el argumento a quienes no votarían la destitución para evitar que él asumiese la presidencia de la República.

También durante la sesión Galaverna realizó graves imputaciones, como la supuesta ‘‘compra’’ de votos a varios senadores. En ese sentido, pidió a los periodistas que solicitasen en la presidencia de la República los decretos de nombramientos emitidos en los últimos días e inclusive en los próximos días en entidades como aduanas, puertos hasta viceministerios. La afirmación de Calé es que desde el Poder Ejecutivo se repartieron cargos para evitar la condena.

Tras concretarse la no destitución del presidente de la República, Galaverna aseguró a los periodistas que hasta el día anterior habían 32 votos asegurados para la destitución de González Macchi, pero que sorpresivamente varios cambiaron. El único nombre que reveló fue el del colorado Darío Franco Flores quien, según Galaverna, le había expresado que votaría por la destitución y sin embargo ayer votó en contra.

Por otro lado, Galaverna reiteró que no les constaba que el presidente del Partido Colorado, Nicanor Duarte Frutos, hubiese intervenido para evitar la condena. Según Calé, el propio Nicanor se lo aseguró en una conversación el pasado viernes.


ERA LA ÚNICA Y ÚLTIMA OPORTUNIDAD

El senador Gonzalo Quintana retrucó la teoría de que era inoportuna la destitución de Luis González Macchi a seis meses de la terminación de su gobierno, señalando que nunca existe oportunidad más que la que se presentaba para que el Senado definiera su mandato constitucional de determinar la responsabilidad del presidente Luis González Macchi. Y dijo que los senadores eran discurseros, que siempre se quejan a bocajarro de la impunidad, de la falta de castigo por parte de la justicia, pero que llegada la oportunidad para emitir una señal clara, contundente, de que no iban a apañar los abusos en el poder se echan atrás con justificativos como que no es el momento oportuno. ‘‘Cuándo será el momento?; ¿el próximo año, el próximo siglo? ‘‘Esta es nuestra única y última oportunidad’’, se respondió. Pero, como adelantándose a lo que finalmente iba a ocurrir, dijo que la actitud de los senadores confirmaba que todo ese reclamo de justicia, de lucha contra la corrupción, contra la impunidad, no eran otra cosa que discurso, palabras.

Reiteró en varias ocasiones que ‘‘con los votos’’ se debía demostrar que el Senado era distinto a las otras instituciones acusadas de apañar los actos de corrupción, terrorismo de Estado y todos los males que aquejan a la República. Y se preguntó cómo era posible que salga ileso González Macchi, a quien nadie osa en defender. Sus argumentos chocaron contra las decisiones asumidas. En realidad los discursos eran sostenimiento de posiciones asumidas con anticipación.


RIQUELME DIJO QUE ERA MEJOR ESPERAR COMICIOS

El senador Blas N. Riquelme, uno de los pocos que fundamentaron su voto a favor de la no destitución de González Macchi, dijo que la condena abriría un abismo político y se podía perder lo que trabajosamente se había conseguido. Instó a sus colegas a tranquilizarse y esperar para que sea el pueblo el que elija un gobernante en las próximas elecciones de abril.

Previamente, Riquelme se deshizo en elogios al presidente del Senado, Juan Carlos Galaverna, a quien calificó de amigo y sostuvo que hasta sus adversarios le reconocían sus fuerzas de convicciones y su capacidad.

Sin embargo, dijo que aunque creía que podía desempeñarse bien al frente del Ejecutivo, él prefería que no saliese del Senado y que continuase dirigiendo con la gallardía que lo caracterizaba este poder del Estado. Justamente, a él se dirigió Galaverna, cuando hizo su propuesta de no asumir la presidencia de la república. Igual, Riquelme votó por la no destitución.


AFIRMAN QUE INFLUYERON INTERESES ELECTORALES

El diputado del Partido País Solidario, Rafael Filizzola, uno de los fiscales acusadores contra el presidente González Macchi, atribuyó la no destitución del Presidente a intereses políticos, en especial de carácter electoral, de parte del candidato oficialista, Nicanor Duarte Frutos, para mantener a operadores políticos como planilleros en cargos ministeriales.

Dijo al finalizar la sesión de ayer que se retiraban satisfechos a pesar de que el Senado no aprobó la condena al mandatario. Apuntó que pese a esta circunstancia, en la sesión, nadie rebatió los argumentos por los cuales el presidente fue acusado de mal desempeño de funciones y comisión de delitos en el ejercicio de su función.

Acerca de la escasa defensa que hubo a la gestión de González Macchi, Filizzola dijo que interpretaba este silencio de los senadores que votaron por la no destitución como de ‘‘cobardía’’.


RESPONSABILIZAN A NICANOR DE DEFENDER A ‘‘CAJERO’’

El senador liberal yoyista Armando Espínola señaló en un discurso de tono electoralista que el voto a favor de la destitución de González Macchi era principista y acusó a Nicanor Duarte Frutos de defender la permanencia del mandatario para no perder a su ‘‘cajero’’ y porque al final eran la misma cosa.

Desestimó que la salida del actual mandatario pudiese crear mayor inestabilidad de la que ya existe con su permanencia en el cargo.

En cuanto a que el sucesor sería Galaverna, dijo que justamente, a pesar de que esto podía perjudicar las chances electorales del PLRA, preferían cumplir con su deber y anteponer los intereses de la república, no como Calé que suele actuar pasando por encima de la Constitución y las leyes y priorizando más bien los intereses del Partido Colorado. Dijo que ellos no eran los responsables de que fuese Galaverna el que estaba en la primera línea de sucesión.
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