La firma Victoria SA y la secta Moon disputan tierras en el Alto Paraguay

La empresa inversora Victoria SA y la secta Moon disputan judicialmente una millonaria deuda. El origen del conflicto esta relacionado con la compra de tierras en Alto Paraguay. Se adquiere una fracción de 480.000 hectáreas con fondos de Victoria Terrace, con sede en Panamá. Ante la carencia de fondos para cubrir su parte, la secta Moon presta 15 millones de dólares. En asamblea reconoció la deuda, pero ahora afirma que fue víctima de una estafa.

Se entregaron tierras y bienes bajo engaño

La transferencia de inmuebles de la Asociación Espíritu Santo, que están ubicados en el Chaco y que finalmente quedaron en manos de firmas vinculadas al imputado Preston Moon, se hizo bajo engaño. Así sostiene el fiscal Igor Cáceres en la imputación por intento de estafa por US$ 15 millones y la producción de documentos falsos.

El fiscal explica que el 11 de noviembre de 2008, Thomas Field, juntamente con los hoy imputados Gerónimo Amarilla y Marciano Lorenzo Pessoa, indujeron a los miembros de la Asociación a transferir los inmuebles de la Iglesia de la Unificación, ubicados en el Chaco paraguayo, a nombre de distintas empresas ajenas a la Asociación, con sedes en Montevideo, Uruguay, administradas por personas que alegaron ser conocidas miembros de la Iglesia.

PUBLICIDAD

De esta forma, lograron que en una asamblea se resuelva entregar gran parte del patrimonio de la sociedad a cuatro firmas uruguayas (Madera Dura SA, Alto Prisma SA, Aires del Molino SA y Fuente Brillante SA), que simularon ser acreedoras de la Asociación, por lo que consiguieron tierras como pago de una falsa deuda de US$ 15 millones.

“De esta asamblea extraordinaria se desprende la disposición patrimonial por parte de la Asociación Espíritu Santo, donde los participantes sumidos en el error, debido a las falsas expresiones de Thomas Field, Gerónimo Amarilla y Marciano Lorenzo Pessoa, sobre el supuesto peligro de una expropiación de las tierras por el Estado paraguayo, aceptaron la existencia de una deuda que asciende a US$ 15 millones. Este dinero, se afirmó falsamente, que fue recibido por la empresa Victoria Terrace SA, durante el año 1998 para la compra de tierras en el Chaco paraguayo. Las operaciones supuestamente fraudulentas fueron justificadas con la excusa de que se realizaban para salvaguardar los inmuebles que forman parte del patrimonio de la Asociación Espíritu Santo. Sin embargo, en realidad fueron para despojar de sus bienes a la Iglesia de la Unificación”, sostiene en una parte de la imputación el fiscal Cáceres.

El agente del Ministerio Público apuntó que lo señalado más arriba se desprende de las declaraciones de Arístides Rondan, Agustín Peña, Evaristo Fernández y Otmar Gramil, miembros de la Asociación y que participaron de la asamblea, que según sus manifestaciones, no habría sido una asamblea propiamente dicha sino una reunión en la que Thomas Field, Gerónimo Amarilla y Marciano Lorenzo Pessoa, les obligaron a firmar documentaciones previamente elaboradas.

La imputación sigue diciendo que el 12 de noviembre de 2008, Gerónimo Amarilla, quien en ese entonces ocupaba el cargo de Junta de Directores de la Asociación para la Unificación del Cristianismo Mundial, en connivencia con Hyun Jin Moon y en desconocimiento de sus superiores, el mesías nacional Pryung Rae Moon, máxima autoridad de la Iglesia de la Unificación en nuestro país y el padre verdadero Sun Myung Moon, máxima autoridad a nivel mundial, firmó cuatro contratos privados de cancelación de deudas por dación en pago, con cada una de las cuatro empresas con sedes en Uruguay. Entregó como pago un total de 26 inmuebles ubicados en el Chaco, propiedad de la Asociación Espíritu Santo. Fue para saldar una deuda inexistente.

“La entrega constituiría una simple y clara disposición del patrimonio de la Asociación a terceros ajenos a ella en forma irregular”, concluyó el fiscal.

Con posterioridad a los hechos mencionados más arriba, por mandato del reverendo Sun Myung Moon, una vez que la Iglesia de la Unificación con sede principal en Corea del Sur tuvo conocimiento de la presunta falsedad de la deuda, y ante la no correspondencia de la entrega de los inmuebles se resolvió dejar sin efecto la dación de pago.

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD