Conforme a las versiones de personas identificadas, pero que solicitaron el anonimato, en el proceso licitatorio se dejaron de lado a los “evaluadores profesionales”, que son los que controlan la calidad de los materiales ofertados, por lo que la licitación podría ser “cocinada” entre cuatro paredes por los militares, según aseguró uno de los proveedores denunciantes.
La falta de una opinión autorizada sobre los materiales facilita a los militares a cometer arbitrariedades en el momento de la adjudicación, alegaron las fuentes.
Por su parte, el Gral. de Div. Arístides Viveros Cabrera, comandante del Comando Logístico –del que depende la Intendencia del Ejército–, consultado sobre las quejas, dijo que la licitación se está haciendo “en forma absolutamente transparente y con la seriedad requerida”. Indicó que inclusive algunos militares que en algún momento fueron cuestionados no están participando del proceso licitatorio para precisamente no generar dudas en los oferentes.
El oficial aseguró que “están los evaluadores” que analizarán los materiales ofertados. “No vamos a improvisar”, insistió el jefe del Comando Logístico.
La licitación está a cargo del Gral. de Brigada Héctor Chamorro, jefe de Estado Mayor del Comando Logístico.
En la apertura de sobres se presentaron 21 firmas interesadas en proveer vestuarios, como uniformes, botas, etc., según los datos.