Julio Benegas Vidallet
Si usted va a la Expo de la “única gente que trabaja” le propongo un juego muy interesante: encuentre 10 productos que se hayan hecho acá y que estén expuestos en la “vidriera del país”. Si los encuentra en menos de dos horas, vuelva sobre sus pasos y exija el cupón “siga participando”.
Ah, eso sí, le adelanto: las mujeres expuestas con productos tan nuestros como Claro, Tigo, McDonald, Kiser, Coca Cola, Personal, Sony, Yamaha... tienen sello paraguayo. Son trabajadoras de ley, aunque al margen de la ley laboral, en su mayoría.
En esa vidriera del país, en ese otro país, mire, mire mucho, bastante, porque es probable que la carne tierna de ese Brangus hermoso no la encuentre en los supermercados ni en la carnicería del barrio y que no le alcance el dinero para comprarse el último modelo del BMW. Y no se le ocurra faenarlo (al Brangus) porque tiene sello de garrote policial y judicial.
No se apresure ni se canse tan rápidamente: siempre hay tiempo para mirar todo cuanto es posible ver. Mientras otea las vidrieras puede degustar la cerveza que ganó la licitación, Kiser, bien paraguaya, al igual que las banderitas albirrojas que afuera, en un largo recorrido de kioscos, dejan ver las insignias de Coca Cola.
En esa vidriera del país usted puede sentirse realmente en otro mundo. Eso, debe usted reconocer, no es cuestión de todos los días. Es tan difícil sentirse diferente.
En la Expo, no se olvide, está la gente “que realmente trabaja”. Por lo tanto, si usted se siente excluida/o de ese mundo de los “productores” es por una omisión involuntaria de los organizadores que todo lo hacen pensando realmente en usted.
Recuerde que estos productores y no otros: que no son tales, sino otra cosa, tal vez haraganes, tal vez campesinos avivados, tal vez entes, son los únicos que trabajan en el país, por el país, y que lo hacen solo de buena voluntad. Son los cuidadores de las vaquitas que llegan a nuestras mesas y también de las extensas tierras donde pastan esos tiernos animalitos.
No crea usted que productores son otra cosa. No vaya usted a presumir que productores son los que cultivan la mandioca, el sésamo, el maíz, las verduras, los yuyos, las frutas, procesan la leche, las naranjas, los fideos ni la harina que llegan a su mesa. No, en este tiempo, los productores no son estos. Por si no haya tomado nota, le vuelvo a repetir: productores son los que están en la Expo, la vidriera del país, la única gente que trabaja. Si siente exclusión en la principal muestra de lo que el país produce es usted probablemente una persona de malas intenciones, poco provechosa, presumiblemente ideologizada y bastante haragana.
Si no ha ido a la Expo todavía, escápese de su rutina y déjese llevar por ese mundo espléndido, onda vip, de mujeres rechupete y autos súper cool. Y tómese una Kiser bien paraguaya.