Antes de viajar a San Juan, Misiones, el presidente Federico Franco, autoridades militares y policiales asistieron ayer a la mañana a la misa central en honor al Sagrado Corazón de Jesús, patrono de la Catedral de las Fuerzas Armadas de la Nación y la Policía Nacional. La ceremonia se llevó a cabo en el obispado castrense.
Mons. Martínez expresó en su homilía que “aunque la corrupción se vista de seda, corrupción siempre queda. La corrupción es contraria a la verdad” y pidió luchar contra este flagelo que afecta seriamente a nuestra sociedad.
Contra la violencia
El obispo cuestionó a los grupos que recurren a la violencia, a la muerte, como camino para las reivindicaciones sociales. No citó directamente al autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Justamente esta mañana Mons. Martínez viaja con Franco y el ministro del Interior, Carmelo Caballero, a Tacuatí (San Pedro), donde hace ocho días fue asesinado el ganadero Luis Lindstron. Será la segunda visita de Franco a la zona. La primera fue el sábado 1 de junio pasado, al día siguiente del homicidio.
