Paraguay debe buscar la solución de conflictos actuales, dice Cano Radil

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La Triple Alianza “fue una guerra brutal y genocida que marcó al Paraguay a fuego”, pero hoy el Gobierno tiene que buscar con sus vecinos la resolución de “los conflictos actuales”, como el respeto a nuestro derecho al libre tránsito garantizado por el Derecho del Mar y el cumplimiento de los tratados de las binacionales Itaipú y Yacyretá, según afirmó ayer Bernardino Cano Radil.

Bernardino Cano Radil, miembro de la Junta de Gobierno del Partido Colorado, y analista político, señaló que “si realmente hubiera justicia en el mundo correspondería reclamar por los daños sufridos por el Paraguay” en la Guerra contra la Triple Alianza y que inclusive plantearía “enfocar el análisis del tema con base en el Tratado de Bogotá de 1948 sobre la solución pacífica de los conflictos entre los países latinoamericanos”. Fue al ser consultado sobre la iniciativa de pedir una reparación económica a los países que integraron la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay), por la destrucción sufrida por el Paraguay en esa contienda bélica (1864-70).

Cano Radil expresó que no cree que sea muy prudente “enrarecer el aire y embarrar la cancha cuando hay temas concretos y puntuales hoy pendientes”, sobre todo con Argentina y Brasil. A su parecer, el Paraguay “tiene que sentarse con mucha madurez a resolver los conflictos actuales que tiene con Brasil y Argentina, pendientes y graves como son por ejemplo: su permanente hostigamiento a nuestro derecho de libre tránsito que tenemos garantizado por el Derecho del Mar; segundo, superar los conflictos permanentes en ambas represas binacionales; y, tercero, la arbitraria aplicación de los tratados ya subscriptos y vigentes incluso vinculados al Mercosur”.

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) –vigente desde el 16 de noviembre de 1994– reconoce a los Estados que no tienen costa marítima el derecho de acceso al mar y desde el mar, sin estar sujeto a derechos de aduana, impuestos u otros gravámenes por parte de los Estados de tránsito, con excepción de las tasas impuestas por servicios específicos prestados en relación con dicho tráfico (datos de páginas de internet).

El miembro de la conducción del partido de gobierno indicó que sería sumamente complejo un pedido de reparación económica “teniendo en cuenta la actitud de los gobiernos, no así de los pueblos hermanos de Argentina y Brasil que siempre fueron muy solidarios con los paraguayos”. Recordó que también hubo gobiernos, como de los generales Máximo Santos, de Uruguay, y Juan Domingo Perón, de Argentina, que condonaron la “absolutamente absurda deuda de guerra y devolvieron trofeos”. “Por suerte la perversidad no llegó al extremo de que agredan, violen y luego obliguen al país a pagar la “fiesta”, dijo Cano Radil.

La iniciativa de reclamar un resarcimiento económico se debe hacer en el marco de una recordación a nivel nacional, organizado por el Gobierno, de los 150 años del inicio de la “guerra grande”, que para el Paraguay comenzó el 12 de noviembre de 1864, según el investigador Roberto Paredes.