Este importante paso mueve piezas en el tablero geopolítico regional, más aún porque Evo Morales ordenó la suspensión de obras terrestres que hubieran permitido al Paraguay mejorar sus accesos a puertos del Pacífico.
Bolivia inició en forma casi simultánea el asfaltado de las rutas Tarija - Villa Montes y Santa Cruz - Puerto Suárez, hace unos cinco años.
El tramo Santa Cruz - Puerto Suárez tiene una extensión de 587 kilómetros y demandó una inversión de 700 millones de dólares.
Esta ruta es estratégica para Bolivia: por primera vez en su historia tiene una comunicación directa, todo tiempo, con el río Paraguay.
El asfaltado, obviamente, significa para el país una magnífica oportunidad para estrechar relaciones comerciales con Brasil.
Sin duda alguna, la ruta tendrá a corto plazo un impacto positivo, sumado a que permitirá al país la posibilidad de fortalecer Puerto Suárez como punto de salida de sus productos por el río Paraguay, a través de barcazas.
Frente a Puerto Suárez se encuentra la ciudad brasileña de Corumbá.
El otro hilo de la historia es el camino Tarija - Villa Montes. Esta ruta permite la unión terrestre con Paraguay.
Nuestro país concluyó el asfaltado hasta Infante Rivarola y en este momento, con fondos del Estado paraguayo, está terminando la construcción de un centro fronterizo que será utilizado en conjunto para trámites aduaneros y migratorios.
Suspensión de obras
No se cuestiona el derecho de Bolivia, país soberano, a establecer sus prioridades en materia de infraestructura vial.
Sin embargo, es oportuno recordar que existen acuerdos regionales que establecieron líneas de acción en materia de integración regional, sobre todo por carreteras.
Cada país, un trazado que forma parte de un corredor bioceánico. La unión de los diversos tramos termina siendo un sistema de comunicación que facilita accesos a puertos tanto en el Atlántico como en el Pacífico.
Parte del corredor paraguayo - boliviano es el camino Tarija - Villa Montes.
Este tramo debe unirse con el asfaltado de Villa Montes - Infante Rivarola. Este trayecto está prácticamente terminado, solo falta señalización para que pueda ser utilizada.
El gobierno de Evo Morales decidió suspender el trabajo final del camino Villa Montes - Infante Rivarola, por lo tanto no puede ser habilitado para el tránsito. Esto significa seguir utilizando un viejo camino enripiado.
Con respecto al tramo Tarija - Villa Montes, las obras están suspendidas y la gobernación tarijeña incluso plantea realizar un nuevo trazado priorizando la ciudad de Yacuiba, en la frontera con Argentina.
El gobierno de Evo Morales demuestra intención de no ayudar a Paraguay a romper los problemas que causa la mediterraneidad y en la práctica contribuye en mantener nuestro aislamiento.
La decisión de Evo Morales obedece a motivos estrictamente ideológicos: Paraguay otorgó asilo político a Mario Cossío.
A esto se suma que el Congreso paraguayo solicitó la intervención del Comité Interamericano de Derechos Humanos en Bolivia.
Los acuerdos se establecen entre Estados, los gobiernos se ocupan de su administración e implementación.
¿Qué valor tienen los acuerdos con Bolivia, si el gobierno de turno tomará represalias porque no existen coincidencias ideológicas con el Paraguay?
Ahora que tienen camino directo al río Paraguay es seguro que utilizan barcazas para llegar a puertos argentinos, pasando por territorio paraguayo.
Amigo - enemigo
El gobierno de Evo Morales define su nivel de relacionamiento en función a afinidades ideológicas. Cualquier signo de disenso con el Movimiento Al Socialismo (MAS) se considera un acto de enemistad.
Esta lógica radical se aplica en función a actos de gobierno, esto explica por qué los principales líderes de la oposición se encuentran en cárceles o en el exilio.
La señalización del camino Villa Montes - Infante Rivarola se suspendió en represalia al Paraguay por el juicio político a Fernando Lugo.
Lo mismo sucedió con Tarija - Villa Montes. En este caso, inclusive, se tiene como agravante que el proyecto es resultado de gestión del gobernador Mario Cossío. Cossío forma parte del grupo de gobernadores de la región que trabajó en los últimos 20 años para lograr una integración.
Bolivia está gobernada por una dictadura de izquierda. El “proletariado” y las bases populares son los que dictan pautas de relacionamiento.
Paraguay dejó de ser un país amigo ante el juicio público de un presidente amigo del régimen de Evo Morales.
Ahora Bolivia pretende ingresar al Mercosur como miembro pleno. ¿Se puede hablar de integración con un socio que establece prioridades en función a coincidencias ideológicas?
