Publicación de listas confirmó que senadores incurren en nepotismo

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Los senadores salpicados por casos de nepotismo y padrinazgo reconocen haber incidido en la designación de parientes, niñera y correligionarios, en el Congreso. Sin embargo, ninguno de ellos anuncia que solicitará la descontratación de los funcionarios. La publicación de la lista de funcionarios permitió confirmar que los senadores aprovechan su cargo para dar salarios a sus parientes.

La publicación de la lista de funcionarios de la Cámara de Senadores, a la que ahora –después de una gran presión ciudadana a través de los medios de comunicación y redes sociales– se puede acceder desde la página web del Senado (www.senado.gov.py), confirmó las sospechas generalizadas. Muchos parientes de legisladores, exlegisladores y altos funcionarios administrativos de la Cámara se valieron de su influencia para designar a sus parientes en cargos.

Un ejemplo es el director general de Recursos Humanos del Senado, Juan Arturo Lombardo, quien gana G. 17.357.900 mensuales y tiene a su hermano como funcionario del Parlasur, Lucio Lombardo, y a su hija, Larissa Lombardo Saldívar, como su subordinada dentro de la citada dirección. Este clan familiar percibe del Estado un salario mensual de G. 22.357.900.

El senador colorado Juan Darío Monges reconoció que su hijo, Julio César, trabaja en la Cámara Alta y percibe un salario mensual de G. 6.086.900.

Su colega liberal, Julio César “Yoyito” Franco, reconoció que incidió en la contratación de su hijo, Luis Fernando de Jesús Franco Vergara. Indicó que está contratado como médico en el Dispensario y percibe un salario mensual de G. 2.600.000.

El hermano de “Yoyito”, Humberto Arturo Franco Gómez, es funcionario permanente del Senado y percibe un salario mensual de G. 5.559.900. Estos dos casos no hacen sino abonar la “fama” del “clan Franco” de tener a la mayoría de sus integrantes en cargos en la función pública.

Un ejemplo concreto de exlegisladores que aprovecharon “su momento” para ubicar a parientes en altos cargos en el Senado es la exsenadora de Unace Clarissa Marín de López, de muy poca actuación en el periodo 2008-2013, cuya hija María Belén López Marín es actualmente funcionaria permanente del Senado con un salario de G. 5.613.300. Otro ejemplo es el caso de Gladys Fleitas de Fiorotto, funcionaria permanente del Senado, con un sueldo de G. 15.609.600 y que es esposa del exsenador colorado Orlando Fiorotto, quien estuvo en el cargo del 2008 al 2013 y no logró su reelección.

Un caso llamativo también es el del Dr. Vicente Raúl Karjallo, funcionario permanente del Senado con sueldo de G. 12.020.064 y que tendría a su cargo el dispensario médico. Además de exintendente de Luque, Karjallo es yerno del senador Óscar González Daher, quien lo nombró en el cargo cuando ejercía la presidencia del cuerpo legislativo.

Si bien los senadores reconocieron que incurrieron en nepotismo, no anunciaron que solicitarán la desvinculación laboral de sus respectivos parientes, amigos y/o correligionarios para que esos cargos o rubros queden vacantes, a fin de que se pueda hacer un llamado a concurso público.

Además de estos casos mencionados, existen varios otros que permanecen ocultos, dado que el informe, por obvias razones, no menciona parentescos de ningún funcionario con los legisladores. Tampoco está claro si todos estos parientes concursaron o no para acceder a los cargos que ostentan.

Omisiones y “perlas”

La lista hecha pública en la página web del Senado tendría algunas omisiones, dado que algunos funcionarios a los que se ve habitualmente en la Cámara no figuran en ellas. Uno de estos casos es el de Luis Bernal, hermano del exsenador colorado Víctor Bernal, quien cumpliría funciones en la bancada de la ANR y fue contratado durante el periodo en que el legislador estuvo en el cargo (2008-2013). También existen, en cuanto a funcionarios contratados algunas “perlas”, como Miguel Robles Ibarra, jefe de Gabinete de la Vicepresidencia del Senado quien está imputado en el caso de los “maletines” de la ANNP, a cargo del senador Víctor Bogado. Curiosamente, aquel caso fue llevado adelante por el ahora senador Arnaldo Giuzzio, cuando era fiscal. También el secretario privado de Víctor Bogado, Eduardo Oviedo, es funcionario del Comando de Ingeniería, comisionado en el Senado y tiene tres hijos en la planilla de la Penitenciaría Nacional.