El diplomático aseguró que en nuestro país no hubo crisis política ni mucho menos golpe de Estado con el juicio político y destitución del presidente Lugo el 22 de junio pasado.
Argumentó que se cumplió con las disposiciones de la Constitución en el proceso político al titular del Ejecutivo y que nuestra ley fundamental es parlamentarista.
Caballero Aquino además indicó que en el Paraguay el Presidente puede ser removido fácilmente y que lo ocurrido con Lugo es un “aviso para los otros próximos presidentes”. Enfatizó que un mandatario no puede gobernar sin el apoyo del Parlamento y que en el caso de Lugo dejó de tener la confianza del Legislativo. Entre otras cosas, recordó que en nuestra historia las masacres siempre terminan con el Presidente en la calle.