Retiraron ayer cadáver del secuestrador abatido

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Primitiva Maíz (51), madre del secuestrador abatido en Paso Tuyá, Bernardo Bernal Maíz (20), alias Coco, dijo ayer sentirse orgullosa de su hijo, criticó a la Policía y alentó a los demás miembros de la banda Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) a que “sigan luchando por el país”. La mujer supuestamente se desmayó al ser consultada sobre los inocentes que fueron asesinados por el grupo armado en el marco de su irracional ideología.

La señora Primitiva Maíz Vda. de Bernal regresó a nuestro país luego de tres años de haber dejado su casa del asentamiento Nueva Fortuna de la localidad horqueteña de Kurusu de Hierro y mudarse a la Argentina con una de sus hijas, Luisa Bernal Maíz (28). Primitiva y Luisa retiraron ayer de mañana el cuerpo de “Coco”, que estaba depositado en la morgue de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Concepción (UNC). El criminal fue eliminado en un enfrentamiento el miércoles de noche después de que asaltaran un silo de la colonia Paso Tuyá de Azotey. En la balacera, también murieron el cómplice de Bernal Maíz, Claudelino Silva Cáceres (22) y el vicesargento de Material Bélico del Ejército Hugo Andrés Monges Ramírez (21).

Entre llantos, la madre de “Coco” Bernal declaró en guaraní que estaba orgullosa de su hijo abatido y que él se unió al EPP para luchar por su país. “Nuestro país está destruido. Mi hijo solo estaba defendiendo su patria de los invasores brasileños y alemanes que invaden nuestros campos y cada día nos matan lentamente con sus agrotóxicos”, dijo.