“Se va a llamar a licitación, como corresponde. Lo que hicimos fue testar uniformes con tejidos Pilar”, señaló Ramírez Gómez al ser consultado sobre los comentarios a nivel castrense de que la provisión de nuevos uniformes camuflados en las FF.AA. estaría dirigida para favorecer a la manufactura Pilar.
El jefe militar dijo que las firmas confeccionistas podrán ofrecer tejidos Pilar o de otro origen siempre y cuando “se ajusten a las especificaciones técnicas” aprobadas para el vestuario militar. “Las ventajas con Pilar serían que vamos a tener una tela estándar y vamos a favorecer la mano de obra paraguaya”, agregó.
Por orden general 203 del 23 de octubre último, el presidente Cartes dispuso el nuevo uniforme de campaña camuflado, de estampado tipo “pixelado”, además de botas y uniforme básico de educación física. El documento establece que la tela, en cuanto a “características técnicas”, será de composición (urdimbre y trama) 100% algodón. En la parte de descripción del diseño del vestuario, agrega que “la tela tendrá un acabado “look england” (de alta suavidad); y conforme a pedido de especificaciones técnicas podrá tener acabado antimosquito, antibacterial, antihongo, retardante de llamas e impermeable”.
En las FF.AA. el cambio de uniforme es fuente de quejas y sospechas de presuntas irregularidades. Algunos militares sostienen que las telas de algodón 100% no son adecuadas para el uso operativo. Según cálculos estimativos, el presupuesto anual para el rubro sería de unos tres millones de dólares.
Ramírez Gómez informó que el nuevo camuflado tendrá un código a fin de que la indumentaria sea utilizada exclusivamente por los militares. “El código permitirá hacer un seguimiento al uniforme. Se sabrá a quién y qué firma vendió y castigar a los responsables en caso de ventas irregulares”, advirtió.
El Cmdte. de las FF.MM. señaló días atrás que la intención es favorecer la mano de obra nacional y que Pilar se comprometió en ajustar su producto a las exigencias técnicas de las FF.AA.
El nuevo vestuario incluirá también quepis y sombreros camuflados, cintos de nailon, botas, remeras de algodón 100% verde musgo, pañoleta del mismo material y color, y además uniforme básico de educación física, como remeras gris perla, 100% jersey, pantalón corto, medias y calzados deportivos negros. Los suboficiales y oficiales subalternos reciben por año el equivalente a un salario mínimo para adquirir uniformes, mientras que los oficiales a partir del grado de coronel el monto de dos salarios mínimos.
