Al respecto, Mantilla dijo: “Es una lástima para la SIP y lamentablemente vemos que dentro de las reglas del juego, el señor (Zuloaga) tiene el pleno derecho de la venta, pero se olvidó de la responsabilidad social que significa mantener un medio independiente”, de los pocos espacios críticos de Venezuela.
Sobre los compradores, el presidente de la SIP dijo desconocer su identidad, pero adelantó que podría tratarse de un grupo afín al régimen del fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez.
“Eso es grave, muy grave, solamente cuando existe variedad de pensamiento se puede garantizar la democracia. Sin variedad de pensamiento se entra directo al populismo dictatorial”, subrayó.
Los responsables del canal, que ya ha sido amenazada de cierre por el gobierno de Chávez, han asegurado que son objeto de una persecución política debido a su línea editorial.