16 de agosto de 2007 - 09:08
Stroessner no tiene quien le visite en su tumba
Este artículo tiene 18 años de antigüedad Cinco pequeños ramos de flores sobre la tumba del ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner en Brasilia eran hoy mudos testigos del primer aniversario de la muerte del hombre que gobernó a su país con mano de hierro durante 35 años. Stroessner, uno de los líderes más poderosos de Suramérica entre las décadas de los años 50 y 80, murió hace hoy un año en Brasilia, donde había vivido en el exilio desde febrero de 1989, cuando cayó el régimen que había presidido desde 1954.