El exintendente de Tacuatí fue secuestrado por el EPP el 31 de julio de 2008 y liberado el 12 de setiembre del mismo año, tras el pago de US$ 130.000 de rescate.
Ayer, Ramón Lindstron, hermano de Luis, dijo sentirse aún dolido por el crimen y que mantiene la esperanza de que la paz vuelva al Norte. También pidió a la prensa no olvidar estos crímenes.
Advirtió a los criminales que “el que a hierro mata, a hierro morirá” y después les pidió “que liberen a este hermano menor que tienen en su poder” . Fue en una improvisada conferencia de prensa, en compañía de su sobrina Silvia, una de las hijas del desaparecido ganadero.