Aumenta dolor de niñas indígenas

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Las dirigentes indígenas Jacinta Pereira y Lina López, junto con  otras compañeras del MIPY.
Las dirigentes indígenas Jacinta Pereira y Lina López, junto con otras compañeras del MIPY.Archivo, ABC Color

La Articulación de Mujeres Indígenas de Paraguay (MIPY) emitió un pronunciamiento sobre el dolor de las niñas y las mujeres indígenas que sigue aumentando ante la clara ausencia de este Estado “al que no le importa la vida de las niñas y mujeres indígenas”.

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“En febrero de este año nos dolía el asesinato de Francisca, niña indígena de 12 años encontrada en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus de Asunción, y el sufrimiento de la niña indígena atada en un predio de la misma ciudad con signos de violación y tortura, y decíamos, en una conferencia de prensa, que la violencia contra las niñas y mujeres debía parar. Decíamos también que estos y otros crímenes contra las mujeres y niñas indígenas y también contra hombres, como el asesinato en la calle del hermano Lorenzo, en diciembre de 2019, eran resultado del racismo y la discriminación cultural y estructural que vivimos los pueblos indígenas, expulsados de nuestras tierras y abandonados a nuestra suerte por la desidia estatal, en una sociedad que nos excluye y nos va exterminando de a poco”, reza parte del comunicado de MIPY.

“Hoy nuestro dolor aumenta ante la crueldad a la que fue sometida Maricel, de 12 años, violada y asesinada en los yuyales de Pirapó, Itapúa, y nuestra angustia no tiene consuelo. Las niñas y las mujeres indígenas vivimos brutalidades diarias y a nuestro padecimiento ancestral por todo lo que han vivido nuestras madres y abuelas, agregamos el sufrimiento de lo que hoy está pasando ante nuestros ojos sin que a las autoridades, y a buena parte de la sociedad paraguaya, les importe”, agrega el documento.

“Exigimos que nos vean, exigimos que se investiguen los crímenes, exigimos justicia para Maricel y Francisca”, refiere también.

Asimismo alertan que a todo el sufrir diario de los pueblos indígenas, para las mujeres se suma el machismo de toda la sociedad paraguaya que también tiene sus expresiones en las propias comunidades indígenas, a veces en nombre del “Derecho Consuetudinario”. No puede invocarse el derecho consuetudinario cuando se violenta, se mata o se viola a mujeres y niñas.