Los mejores ejercicios son los realizados de forma periódica de acuerdo al objetivo al que quiere llegar cada persona. Los ejercicios con el propio peso del cuerpo y de calistenia, en la cual se procede a tener más en cuenta el movimiento de grupos musculares que el esfuerzo y la potencia, son de gran efectividad. Estos, acompañados siempre de algún trabajo aeróbico contribuyen a un mayor gasto calórico.
En cuanto a la alimentación, lo más importante es adecuarla a los horarios de entrenamiento. La dieta será propuesta según el gasto calórico que la persona necesite teniendo en cuenta sus condiciones físicas, horas invertidas en el trabajo, tiempo de sueño, posibles patologías y demás.
Adolescentes
Las adolescentes realizan ejercicios desde la infancia, cuando se las enseñan en una clase de iniciación deportiva diferentes juegos motores se les está planteando a las chicas a realizar esfuerzos de calidad.
El desarrollo hormonal juega un papel importante en las actividades deportivas que se inicia en la etapa pospubertad, las chicas con la menstruación se ven invadidas por una enorme cantidad de hormonas que les permite metabolizar fácilmente masa muscular y que les facilita ejercitar sus grupos musculares. La mejor etapa a realizar ejercicios para las chicas es la etapa pospubertad.
Mujeres de edad media
Las mujeres de edad media deben realizar ejercicios de carácter resistido. Todos los programas eficaces de ejercicios se basan en 3 principios generales de entrenamiento: especificidad, sobrecarga y progresión. Lo que recomiendo son programas que cumplan con estas normas y en la variabilidad utilizando accesorios, máquinas y el propio peso del cuerpo.
Principalmente esta población de mujeres dan más énfasis a la parte estética como prioridad, ya que en nuestra sociedad por los factores de secuelas en el embarazo, estrés, sedentarismo y problemas de carácter hormonal son las principales causas de comenzar un entrenamiento para mantener y mejorar la tonificación y peso corporal adecuado; esto se traduce en salud.
Pasados los 50 años
Las mujeres de 50 años y mayores pueden iniciar programas sensatos de preparación física, como entrenamientos aeróbicos de fondo para mejorar la forma física cardiovascular y programas de ejercicios resistidos para aumentar la forma física muscular. También se acostumbra trabajar una vez a la semana, en ejercicios de prevención de lesiones, que para esta edad retrasaría problemas que podrían ser degenerativas ya sea en la parte ósea o articular. No obstante, hay varias enfermedades propias de esta edad que exigen la autorización de un médico y modificaciones apropiadas en los protocolos de ejercicios.
Poco tiempo
Hay varias alternativas para gente con poco tiempo, si se dispone primeramente de voluntad y algunos accesorios como pelotas, gomas elásticas, mancuernas o alguna máquina o aparato en su hogar, hay protocolos de trabajos para este tipo de situaciones que no llevará de 45 minutos a una hora.
Por lo general se recomienda ir al gimnasio ya que las que hacen ejercicios en su casa, si la hacen sola, limitan su esfuerzo y no llegan a los objetivos programados acorde a un proceso; en el gimnasio el instructor le exigirá a los trabajos para cumplir los objetivos.
Embarazadas
Las embarazadas pueden seguir una rutina no muy agresiva de ejercicios, siempre que estos sean recomendados por su obstetra. Existen clases de pilates y relajación para las mismas.
