La ambientación fue de estilo romántico, dispuesta por Óscar Guccione. Espejos imperiales, candelabros, muebles antiguos y bastidores revestidos con telares en beige y ocre fueron parte de los ornamentos que brindaron encanto al salón de fiestas. Se sirvió un delicioso menú hecho por el restaurante Talleyrand.
Los tragos fueron de Darío Loprete. También hubo postres y deliciosos dulces. La musicalización estuvo a cargo del DJ Matías Lozano. La coordinación fue del staff de Desireé Grillón y Adriana Saccarello Event Planning & Consultant.
