En la capilla del Palacio Real sueco, entre una canción de Marie Fredricksson –voz femenina del dúo Roxette– y los deseos de felicidad de su hermana Vitoria, Magdalena se convirtió en esposa de O’Neill, vestida con un traje de encaje de Valentino.
En su idioma natal ella y en inglés él, la pareja intercambió los votos matrimoniales en una nueva versión menos mediática de la ceremonia nupcial protagonizada hace tres años por la heredera, Victoria, y su esposo, Daniel.
Los reyes, Carlos Gustavo y Silvia, y su único hijo varón, Carlos Felipe, así como los herederos de los tronos de Noruega y Dinamarca –Haakon y Federico, con sus respectivas esposas Mette-Marit y Mary–, ocuparon los lugares más destacados en la parroquia de la casa real sueca.
El otro foco de los comentarios fue la novia de Carlos Felipe, Sofia Hellqvist, una actriz con pasado erótico que protagonizará en breve la siguiente boda real en Estocolmo. (EFE)
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