Rebeca llegó a la iglesia con un vestido de la diseñadora Stephanie Kemper, en el cabello lució un tocado de Majenta con Jota, y en las manos llevó un ramo preparado por la Divina Flor.
Al término del acto nupcial, los invitados se dirigieron al Carmelitas Center donde aguardaron la llegada de los novios.
El salón fue decorado por Verónica Ferrario, el menú estuvo a cargo de los chefs del Carmelitas que consistió en bufé americano y la mesa de dulces con contenido de tortas, postres, bombones, y bien casados fue organizado y preparado por La Vienesa.
