La guardia del Papa

Formada por un centenar de soldados, la Guardia Pontificia Suiza es, tradicionalmente, la encargada de proteger al Papa y su residencia desde el año 1506. No obstante, los métodos utilizados por los guardias y el entorno en el que realizan su trabajo ya no es el mismo que en el siglo XVI.

La guardia del Papa
La guardia del Papa

Considerado el ejército más pequeño del mundo, con alrededor de un poco más de un centenar de soldados, la Guardia Suiza tiene la función desde 1506 de proteger al sumo pontífice y a los aproximadamente novecientos habitantes que viven en el Estado de la Ciudad del Vaticano, en Roma. Pero ¿por qué una guardia suiza en la Santa Sede? Cuentan que en el siglo XV, el papa Sixto IV tenía grandes enemigos –¿cuándo no?– a causa de su nepotismo, por lo que tuvo que llegar a un acuerdo con la Confederación Suiza para contratar mercenarios a sueldo que trabajarían como miembros de su seguridad. ¡A sueldo! ¿Y la fe? Bien, gracias.

Pero fue recién bajo el pontificado del papa Julio II, el 21 de enero de 1506 cuando se instauró oficialmente a la Guardia Suiza como cuerpo militar encargado de la seguridad de la Ciudad del Vaticano. Los mercenarios suizos llegaron a la Plaza de San Pedro y fueron acogidos y bendecidos en las faldas del papa Julio II, quien había encomendado al cardenal Mateo Schinner que solicitara a los cantones suizos de Lucerna y Zúrich el envío de soldados helvéticos que por aquella época tenían fama de ser valerosos y experimentados guerreros.

El contingente llegó a Roma y se creó el cuerpo de la Guardia Pontificia compuesto por ciento cincuenta valerosos suizos al mando del capitán Gaspar von Silenen. Y tuvo que llegar el día en que tendrían que demostrar su valor y fidelidad a su santidad. Fue el 6 de mayo de 1527, el día más recordado de la Guardia Suiza Pontificia, ya que lo defendieron con la propia vida. Ese día, el ejército Imperial de Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico, del que formaban parte unos 20.000 soldados, muchos de ellos mercenarios españoles y alemanes luteranos, tomaron por asalto Roma e invadieron las cercanías del actual Estado del Vaticano y la Basílica de San Pedro.

La Guardia Suiza y las pocas tropas romanas resistían heroicamente. De los 189 soldados suizos solo se salvaron 42, los que –en el último momento– acompañaron al papa Clemente VII a refugiarse en el castillo de Sant’Angelo. La salvación de Clemente VII y sus hombres fue posible gracias al passetto, un corredor secreto –¡si este pasadizo hablara!– que comunica el Vaticano y el castillo romano de Sant’Angelo, iniciado por el emperador Adriano para ser su mausoleo personal y familiar. Durante ocho días, los mercenarios del ejército imperial se dedicaron al saqueo de Roma con todo tipo de abusos, robos y sacrilegios.

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Clemente VII no tuvo más opción que rendirse y aceptar las fuertes condiciones impuestas, entre ellas, la sustitución de la guarnición del papa por cuatro compañías de alemanes y españoles. El sumo pontífice consiguió que los suizos sobrevivientes fueran incluidos en la nueva guardia, pero solo 12 de ellos accedieron. El papa Pablo III (1536-1549) volvió a formar la Guardia Suiza Pontificia en 1548 con 225 hombres.

Algunos no consideran a la Guardia Suiza como tal. Principalmente, porque la ONU no reconoce oficialmente el Vaticano como país. Y, también, porque la función de esta milicia es en gran parte ceremonial: la Guardia Suiza es más conocida por su ostentoso uniforme del Renacimiento (supuestamente diseñado por el pintor y escultor italiano Miguel Ángel) que por sus hazañas militares.

Actualmente, los aspirantes a ingresar a la Guardia son convocados a través de internet. El reclutamiento se realiza cada año. Para el tradicional juramento se presentaron el año pasado solo 23 nuevos guardias. Pocos soportan “las exigencias”.

Requisitos para alistarse

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La Guardia Suiza Pontificia ha creado una web en la que se explican los requisitos que deben cumplir los candidatos. Aunque no son las únicas condiciones que un joven debe cumplir para ser guardia suizo, once son imprescindibles. Los reclutas deben ser varones que cumplan los siguientes requisitos:

- Su estado civil debe ser soltero.

- Mínimo 1,74 m de estatura.

- Edad actual entre 19 y 30 años de edad.

- Contar con un título profesional o grado de secundaria.

- Su fe debe ser católica y practicarla.

- Ser ciudadano suizo.

- Haber cumplido una instrucción básica en las Fuerzas Armadas Suizas y obtenido certificados de buena conducta.

- Guardar celibato. Sin embargo, pueden contraer matrimonio después de haber prestado servicio durante cinco años con la aprobación del capellán y si el joven ha cumplido los 25. Además, debe comprometerse a servir en el puesto al menos durante tres años más después de casarse.

- Gozar de buena salud.

- Tener una impecable reputación.

- Permanecer en el servicio a la Guardia Suiza Pontificia durante, al menos, 26 meses.

La bandera porta en la parte inferior las armas de Julio II, en la superior las del papa actual y en el centro las armas de su comandante.

Nuevos cascos impresos en 3D

Para su aniversario, el 21 de enero de 2019 se celebró una misa en el Camposanto Teutónico del Vaticano, donde también está la tumba de los guardias que cayeron durante el saqueo de Roma. Posteriormente, un pelotón cruzó la Plaza de San Pedro, antes de regresar a la sede. Para la ocasión, los guardias llevaron los nuevos cascos negros en material sintético ASA fabricados en Suiza con una impresora 3D.

mpalacios@abc.com.py

Fotos: ABC Color/Archivo/EFE.

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