Sábado 7 de setiembre de 2019. El Jockey Club del Paraguay estaba lleno de gente con el festival Cosquín Rock Paraguay. Entre el calor y la energía de las bandas que subieron antes, el ambiente estaba encendido y listo para seguir con otra descarga musical. Pero esta sería más que especial. En eso, canciones como El loco, Mitã’i akahata o Soldado del divague resonaron a través de los parlantes, volviendo a latir después de varios años y atravesando a un público de diferentes generaciones. Un público que estalló, saltó, cantó y celebró el regreso de La Secreta a un gran escenario.
Mike Cardozo rememora que aquella noche miró hacia la gente y vio a su hijo de 12 años como público; entonces, se le cayó la “la ficha” de lo que La Secreta representa para varias generaciones. “Antes no era consciente, porque somos de una generación que no sabía lo que era estar inscriptos en APA o recaudar por nuestros hits”, dice el cantante y guitarrista, quien conforma el grupo con Sergio “Banana” Pereira en la voz, Alejo Jiménez en guitarra y charango, Chino Corvalán en el bajo, Daniel Pavetti en percusión, Gonzalo Resquín en la batería y Daniel Trébol en guitarra eléctrica.
Un trayecto apasionado
Este grupo, que vio su origen desde la creatividad amalgamada de Cardozo, Pereira y Jiménez, conoce de idas y vueltas, diferencias y satisfacciones. Todo comenzó con la concepción de Gratis es más rico (2004), disco que fue el puntapié inicial de un camino marcado por la originalidad de su propuesta. Le siguió Alma de cuero (2006) y Demasiado (2011). Con estos álbumes, el grupo afirmó su idea de fusionar el rock con ritmos no solo característicos de Paraguay, sino de Argentina o Brasil.
“Éramos unos tarados que queríamos tocar, estar ahí. Yo quería que la música que hacía le gustara a cierto tipo de gente. Era un tipo pretencioso, inseguro, que buscaba aceptación, entonces modelé La Secreta para esa clase de gente”, revela el compositor, músico y cantante, quien siente que las canciones de La Secreta son diferentes a cualquier otra fusión de música folclórica con otros estilos.
“Todos somos muy rockeros... la fusión se da dentro de nuestras posibilidades. Nuestra música es diferente por la temática y porque yo no soy patriotero. Soy rockero, filosófico, le canto al sexo, a la muerte, a los problemas sociales, a la injusticia, a la introspección”, confiesa.
Quiebre y reencuentro
Como en todo proceso evolutivo del ser humano y de forma orgánica, este grupo no pudo evitar que entraran “a tallar cuestiones personales de los integrantes”, recuerda Mike sobre aquellos últimos años. Hubo “roces internos, los egos, la visión artística o las ambiciones de cada uno que influyeron muchísimo” en la ruptura de la banda.
Entonces cada uno siguió su propio camino artístico y personal. Hubo proyectos en solitario u otros grupos. El tiempo transcurrido les sirvió para entender el lugar de La Secreta dentro de la historia de la música paraguaya, y para cuando la idea de una reunión y retorno empezara a flotar para “mantener un legado, una calidad sónica”.
Y esa calidad que remarca y de la que se enorgullece Mike Cardozo se basa en sus compañeros y en sus personalidades: “Una cosa es el talento y la técnica, y otra la forma de pensar. Son músicos que tienen un amor por el conocimiento musical como tal, por la cultura. Pero también son rockeros, son locos, impetuosos, insolentes, talentosos y conocen su instrumento. Esa es la clase de música que nosotros queremos hacer y que es una especie en extinción en términos de música popular”.
Ese sonido que tanto caracteriza a La Secreta es único, de un estilo con “sonido muy elaborado y muy natural”. La aceptación del público también suma para el regreso de tal forma de “mantener vivo el espíritu de esa música”.
Música nueva y al natural
Como parte de esta ola que está surfeando La Secreta, Cardozo revela a ABC Revista que habrá música nueva y que saldrá en la segundad mitad de este año. Con ella buscan cerrar dignamente el capítulo de lo que significó este grupo tanto para la música paraguaya, como para ellos y para el público.
“Es 6x8 lo que vamos a hacer, como siempre. No creo que sea una innovación, no creo que volvamos a hacerlo como en el pasado, pero hay muchos aspectos en cuanto a la calidad y los músicos van a dejar su propia marca y sello”, vaticina.
Será de un estilo de producción como lo hacía Charly García: “Él hablaba del ‘constant concept’ que es tener una idea general, entrar al estudio y jugar, joder, experimentar”.
Además saldrá un video grabado en vivo en el Cosquín Rock Paraguay: “La voz, el canto de Banana está así mismo, sin edición, sin nada; así de bueno es él. Sin Banana no pasa nada, porque él es la voz de La Secreta”.
Acerca de la lírica de esta etapa final, Mike anuncia que será diferente a la de los discos anteriores, porque antes él era una persona muy espiritual, “con todas mis contradicciones”, pero en estos años se volvió ateo.
–¿Es una nueva era de La Secreta o un capítulo más?
–Creo que es el capítulo final, te juro.
–¿Por qué?
–Cuestiones personales entran en esa ecuación. Este regreso se dio para sostener con decencia y elegancia el legado. Sería un cierre digno como artistas y para el público al que le debemos todo.
Un cierre digno para honrar lo mucho que se quieren, aprecian, necesitan y valoran; por ello él busca “respetar ese amor”. “Los perros me vuelan el mate”, volvió a destacar sobre sus compañeros hacia el final de esta entrevista, y por eso también cree que el grupo no se podría sostener por el simple “amor al arte”.
Para agendar
El grupo será parte del cartel del festival Pilsen ReciclArte el próximo sábado 1 de febrero en el anfiteatro José Asunción Flores, de San Bernardino. Compartirán el escenario con bandas internacionales, como Ciro y Los Persas, Bersuit Vergarabat, 2 Minutos, La Beriso, Los Cafres y El Kuelgue. Actuarán también las nacionales Villagrán Bolaños, LaNuestra, Bohemia Urbana y The Crayolas.
Las entradas siguen en venta a través de Ticketea a G. 90.000 (platea), G. 115.000 (graderías), G. 175.000 (césped) y 275.000 (vip Pilsen).
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Fotos: Gentileza/Marco Bogarín/Juanma Benítez
