La humedad y el calor conforman el ambiente que más le gusta al alacrán, un arácnido que suele aparecer dentro de la casa y el patio, a través de rendijas y escondites subterráneos. Los síntomas locales de la picadura incluyen dolor muchas veces intenso. “Las señales graves son de acción sistémica, náuseas, vómitos, dolor abdominal, palpitaciones, dificultad para deambular y desvanecimiento, lo que indica que hay que consultar lo antes posible”, recomienda la doctora Nilda Villalba Real, directora médica del Centro Nacional de Toxicología.
Las picaduras de alacrán en el Paraguay no requieren de antídoto en su gran mayoría. Sin embargo, en el último año tuvimos el reporte de algunos casos moderados y severos de accidentes por alacrán que sí requirieron del antídoto para revertir los síntomas de emponzoñamiento en niños de Asunción y gran Asunción, comenta.
Existen especies venenosas que son peligrosas para el ser humano, como el Tityus trivittatus que tiene las pinzas largas y finas, a diferencia del no venenoso que posee pinzas cortas y más gruesas. Además la cola tiene doble aguijón uno más prominente que el otro, a diferencia del no venenoso que solo tiene un aguijón, describe la profesional.
Los casos moderados a graves de picaduras por alacrán son los únicos que ameritan un tratamiento con antídoto. Es decir cuando aparecen dolor abdominal, náuseas, vómitos y en casos más graves, hipotensión arterial marcada y shock. Los antídotos antialacrán deben aplicarse exclusivamente por vía intravenosa por lo que deben ser administrados en un centro asistencial.
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El protocolo a seguir
La especialista en toxicología sostiene que los pacientes con alacranismo, que presenten síntomas digestivos y cardiovasculares, deben acudir al centro asistencial más cercano. El médico que recibe al paciente contacta con el de guardia del Centro Nacional de Toxicología y se procede a verificar la gravedad de la picadura para determinar el uso o no del antídoto específico.
Los antídotos están disponibles en el Hospital de Trauma, Hospital Barrio Obrero y Hospital Central del IPS. Es totalmente gratuito para todos los pacientes que acuden a centros asistenciales del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Desarrollo del antídoto
A muchos sorprende el pedido que hace el doctor Adolfo Borges: “el alacrán que le ha picado, preferiblemente vivo, se puede llevar a nuestro laboratorio, en el Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (Cedic), en la calle Manduvirá 635, casi 15 de Agosto, donde se extrae su veneno para estudios toxicológicos y futura preparación del antídoto”.
En Paraguay se han reportado 15 especies de alacranes, entre las cuales se encuentran tres que pertenecen al género Tityus, compartidas con Argentina y Brasil, y que han producido accidentes severos y fatales en esos países. Tityus trivittatus y el Tityus confluens son los más abundantes en Asunción y alrededores.
La picadura de estos alacranes podrían producir complicaciones cardiovasculares en niños menores de 8 años, por lo que deben ser atendidos de urgencia. Estas complicaciones son menos frecuentes en los adultos.
Para conocer en qué consiste el antídoto, el científico explica que “está compuesto por anticuerpos antitoxina que son preparados en caballos, cabras, e incluso aves, mediante la inyección de cantidades pequeñas de veneno en dosis sucesivas, las cuales estimulan la producción de dichos anticuerpos. Finalmente son purificados y envasados para uso humano, luego de cumplirse un estricto control de calidad”.
El veneno
“El veneno producido por la población de Tityus trivittatus que habita áreas urbanas en Paraguay está comenzando a ser estudiado por nuestro grupo, pero los datos disponibles indican que ya se han producido accidentes severos en niños en Paraguay. El veneno de los alacranes (o escorpiones, como son conocidos científicamente) contiene toxinas, que son componentes de naturaleza proteica que pueden afectar el funcionamiento del corazón, pulmones y del sistema inmunológico del ser humano, y que actúan muy rápidamente”, advierte el investigador.
En las áreas urbanas de nuestro país también habitan alacranes pertenecientes a otros grupos, particularmente algunos de color negro reluciente, que pertenecen al género Bothriurus, que aunque producen venenos tóxicos para insectos, no representan un peligro para el ser humano.
¡Ojo en caso de picaduras!
Ante la picadura de un alacrán son varios los factores que condicionan la posible gravedad del caso advierte Borges: “la edad del accidentado (niños menores de 8 años son los más vulnerables), el tiempo transcurrido entre el accidente y la atención médica, el área anatómica del cuerpo donde ocurrió la picadura y factores inherentes al alacrán, tales como el sexo del mismo y la cantidad de veneno inyectado. Si el accidentado es un niño de estas características y el envenenamiento ha ocurrido en un área en donde habita el Tityus trivittatus, lo más prudente es acudir al centro de salud más cercano para atención inmediata”.
¿Dónde habita?
Los alacranes habitan preferentemente en ambientes urbanos y en estrecho contacto con el hombre, en galerías subterráneas, sótanos, cañerías, túneles y espacios huecos de paredes. En estos lugares se alimentan de otros insectos, principalmente las cucarachas con las que conviven. Por lo tanto, combatiendo las cucarachas mantendremos alejados a los alacranes de nuestros hogares.
Otras medidas preventivas incluyen sacudir las ropas y calzados antes de usar, sobre todo si estaban en el piso; utilizar rejillas en desagües de ambientes y sanitarios; controlar entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras; guardar especial cuidado en lugares donde hay escombros.
El dato
Ante la picadura comunicarse con el médico de guardia del Centro Nacional de Toxicología, teléfono (021) 220-418 donde recibirá las directivas a seguir con cada caso en particular.
Fotos: ABC Color / Silvio Rojas
