Semillas para el futuro

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Semillas para el futuro
Semillas para el futuroGENTILEZA

Conservar ejemplares de semillas de distintas especies silvestres o cultivadas para garantizar la preservación de la diversidad genética de las plantas es el objetivo de los bancos de semillas alrededor del mundo. En nuestro país, el Banco de Semillas Forestales Nativas del Bosque Atlántico del Alto Paraná (Baapa), está tras ese mismo fin.

Alrededor del mundo existen miles de especies de plantas en peligro de extinción, por lo que los bancos de semillas o bancos de germoplasma se han creado para garantizar la conservación. Esta situación también afecta al Paraguay, donde especies nativas, como el palo santo, tajy hũ o el pino paraná, sufren deforestación constante.

Es para paliar esa situación que fue creado el Banco de Semillas Forestales Nativas del Baapa, un proyecto asociativo financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y ejecutado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y la Fundación Moisés Bertoni. Su finalidad es establecer mecanismos eficientes para la identificación y manejo de áreas de colecta de semillas forestales de especies nativas, que permita sustentar un centro de simientes que sirva como banco de conservación, investigación y distribución de material genético.

Las principales áreas donde se desarrollan las actividades son la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú, uno de los mayores remanentes del Baapa, localizado en el departamento de Canindeyú, y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNA, donde se encuentran instalados el Banco de Conservación de Semillas y el Laboratorio de Análisis de Semillas Forestales. “Este proyecto surge de la necesidad de realizar trabajos de investigación que puedan contribuir significativamente con la reducción de la extinción de importantes especies forestales, salvaguardando la diversidad genética, para así ayudar a la restauración y resiliencia de los ecosistemas de las que forman parte”, explica Enrique Benítez León, docente investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias.

Este proyecto, financiado con fondos concursables del Conacyt, inició los trabajos en febrero del 2016, luego de ser adjudicado tras el proceso de evaluación de parte de la institución. Del mismo son parte los investigadores de la FCA-UNA y de la Fundación Moisés Bertoni (FMB). Actualmente es considerado un espacio sumamente importante para la formación profesional de estudiantes de Ingeniería Forestal e Ingeniería Ambiental de la FCA-UNA con la realización de trabajos de pasantía y tesis de grado, contribuyendo para la formación de jóvenes investigadores en el área de manejo y conservación de los recursos naturales.

“El proyecto estableció áreas de colecta de semillas forestales de especies nativas en la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú, último remanente importante del Baapa en territorio paraguayo, de donde fueron colectadas semillas de las diferentes especies seleccionadas. Estas son procesadas y conservadas en el Centro de Semillas Forestales, instalado en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNA, en San Lorenzo. Se cuenta con modernas instalaciones y equipos para el análisis de la calidad de las simientes que son colectadas en la Reserva Mbaracayú; al mismo tiempo son conservadas en condiciones adecuadas para asegurar la disponibilidad sostenida de material genético representativo de una de las ecorregiones más sensibles de nuestro país”, asegura Benítez León.

Árboles semilleros seleccionados

La conservación de especies forestales en su hábitat natural por medio de los árboles semilleros seleccionados es posible mediante el almacenaje de simientes bajo condiciones ambientales controladas, para así contar con material de propagación en momentos que estas sean necesarias. “Por un lado, atendemos la demanda de programas de restauración ecológica o la recomposición de áreas naturales con las mismas especies pertenecientes al ecosistema y, por otro lado, realizamos trabajos de investigación sobre las características de las semillas de los árboles seleccionados contribuyendo de esta manera en la generación de informaciones sobre especies nativas del Paraguay”, indica el docente.

Un total de 144 árboles, pertenecientes a 22 especies, fue seleccionado y monitoreado mensualmente para este proyecto, para conocer el comportamiento de la fenología de cada especie y de esta manera poder determinar el momento más oportuno para la colecta de semillas. Entre los árboles seleccionados se encuentran importantes especies, algunas de ellas en peligro de extinción como el tajy hũ (Handroanthus heptaphyllus), peterevy (Cordia trichotoma), peroba (Aspidosperma polyneuron), guatambú (Balfourodendron riedelianum) y urunde’y para (Astronium fraxinifolium), así como frutales nativas, como el ingá guasu (Inga edulis), guavira pytã (Campomanesia xanthocarpa), guaviju (Eugenia pungens), entre otras que son de suma importancia para la alimentación de la fauna y comunidades tradicionales del área donde se ejecutó el proyecto.

“Actualmente, las semillas colectadas de los árboles semilleros son utilizadas principalmente para realizar trabajos de investigación en la FCA-UNA, siendo esa actividad el objetivo principal. De esta manera queremos contribuir con la formación de una importante base de datos generada con la ejecución de trabajos con especies de nuestro país, considerando las condiciones en que estas se desarrollan”, puntualiza el investigador.

Entre las tareas realizadas a la fecha, se pueden citar el estudio de las características físicas y fisiológicas de las semillas y la respuesta de estas al almacenamiento en cámara de conservación, además de la producción de plantas en vivero a partir de semillas seleccionadas de árboles con características superiores.

“En un futuro queremos aprovechar toda esa información como elemento para contribuir en la toma de decisiones sobre acciones de manejo y conservación de las especies estudiadas y, finalmente, poder atender la demanda de semillas que pueda surgir desde programas de restauración ecológica o recuperación de áreas degradadas”, finaliza.

[el dato]

Un total de 144 árboles pertenecientes a 22 especies fueron seleccionados y monitoreados mensualmente para este proyecto.

nadia.cano@abc.com.py

Fotos: Gentileza.