Renovada y con plena coquetería

Dos meses de cuarentena, aún con restricciones para las salidas sociales, no es motivo para dejarse estar. Nuestra apariencia personal nunca ha dejado de precisar cuidados básicos, incluyendo un toque de coquetería.

Renovada y con plena coquetería
Renovada y con plena coquetería

Raquel Sosa, asesora de moda y coach, nos anima a reinventar la belleza con base muy natural ahora que nos encontramos en la Fase 2 de la cuarentena inteligente.

Todo lo que estamos viviendo se refleja en nuestro rostro, en nuestro cuerpo. Durante el aislamiento, engordamos, “envejecimos” de repente porque las canas afloran, ¿para qué cuidarnos tanto si no salimos? Dirán algunas.

Sin embargo, Raquel Sosa reconoce el potencial de belleza de cada mujer: “Lo que ocurre nos tomó por sorpresa en todo el ámbito de nuestra vida, incluyendo el de la apariencia y cuidado personal. En las primeras semanas nos relajamos completamente, en pijamas, privilegiamos las noticias sobre el avance del coronavirus. Pero ya estamos retomando poco a poco las actividades y es hora de prestarnos más atención”.

Del mes de las madres que concluye, la asesora rescata como incentivo en el hogar también el amor y el respeto a los hijos: “Es muy agradable ver a la mami en casa con un buen aspecto”.

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Arreglar el desorden

Los días en casa son ideales para la organización de nuestro guardarropa, teniendo en cuenta que usamos muy poco y el 80% restante ocupa espacio. “Se debe sacar toda la ropa y ponerla en la cama, revisarla una por una, incluso probárnosla para saber si aún nos queda o si falta hacer algún arreglo” ¿A cuáles decirles adiós definitivamente? “A las que ya no nos quedan o pasaron de moda, las que están muy gastadas o rotas, también aquellas que compramos en un arrebato de emoción u oferta irresistible y aún conservan la etiqueta; esto es lo que deberíamos donar. Nos dará un respiro y traerá mayor orden y espacio. Recomiendo ordenar las prendas por colores, tener perchas idénticas para que todo se vea armonioso. Otra buena idea es armar conjuntos y colocarlos en una sola percha, listos para cuando tengamos que usarlos: ahorra mucho estrés y tiempo”.

Subir de peso fue una de las consecuencias de la cuarentena, “al estar con ropa muy floja, no notamos el incremento. Al contrario, cuando vestimos con prendas de salir, hace que tomemos conciencia de nuestro peso, nos cuidamos en las comidas y hacemos caminatas o ejercicios con regularidad”. Vestirnos como para ir a la oficina –y no desde la cama despeinadas y en ropa de dormir– para sentarnos frente a la computadora parece un sinsentido. No obstante, comenta la profesional, está comprobado que eso genera en nuestro cerebro una sensación de compromiso y responsabilidad, incluso de mayor eficiencia y rendimiento laboral. “Obviamente buscamos un look cómodo (hoy hay para elegir prendas elegantes, ya sea de estilo casual o deportivo); a ello sumarle detalles como un maquillaje suave, unos aritos, el cabello –rebelde– recogido”.

Onda de entre casa

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Una positiva Raquel encuentra buena la onda de entre casa, porque a muchas nos sirvió para desintoxicar nuestros cabellos, pieles y uñas, al dejarlos descansar de tanto químico, calor, maquillaje, “fue un tiempo especial para hacernos tratamientos de belleza caseros que siempre postergábamos por falta de tiempo, hasta se nos vencían los productos que compramos, lo que significaba una pérdida de dinero”. Sobre el resultado del cuidado casero, cree que no lo hicimos mal, “hoy en día contamos con kits completos e instrucciones claras que facilitan la tarea; en mi caso, logré curar las puntas resecas de mi pelo e incluso me creció más. Mis uñas, sin pintura, recuperaron también fuerza y color. Pero no me quedan dudas de que apenas tengamos la oportunidad, recurriremos a los profesionales para que corrijan y perfeccionen”. Sobre dejarse las canas, opina: “Me parece excelente, siempre y cuando la mujer se sienta bien con ellas”.

Acerca del estilo de belleza durante la pandemia, la asesora de moda resume: “Por más que nuestro estilo sea clásico, elegante o dramático, todas asumimos un estilo más natural y confortable. Muy buen momento para ir pensando en lugares de compra, ver qué tal están nuestros básicos, que nunca pasan de moda y siempre nos hacen falta. Mi consejo final apunta a que nos arreglemos, por nosotras, por los demás, como una manera de recomenzar estando mucho mejor que antes”.

lperalta@abc.com.py

Fotos: Gentileza.

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