El secreto del éxito online

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El secreto del éxito online
El secreto del éxito onlineArchivo, ABC Color

Marcelo Díaz (28) es cantante, instrumentista y productor. En cuarentena supo explotar su experiencia virtual que comenzó hace 3 años. Hoy se las ingenia para cubrir la gran demanda de su música, ya sean canciones dedicadas o clases de canto.

Dueño en Marcelo Gabriel Producciones Musicales, Marcelo Díaz mantiene el optimismo y laboriosidad que lo caracterizan. El joven emprendedor, nacido en San Ignacio, Misiones, pero radicado en Asunción, vive un momento exitoso en plena cuarentena.

Contrariamente a la preocupación –muy lógica– de otros músicos, Marcelo canta y toca el piano, rock, balada, tango o folclore. Su carisma, voz y técnica conquistan a nivel de redes sociales. Desde el 2016 canta online, lo que le pidan, y da clases de canto para Paraguay y otros países. Su trabajo por Skype o videollamada, que comenzó como algo innovador y alternativo, tomó cuerpo en los últimos meses. Su novia, Sol Codas (22), también cantante, lo acompaña en el emprendimiento. Marcelo terminó la carrera de Derecho, pero nunca la ejerció, no es lo suyo, es músico a tiempo completo. “Creo que en estos dos últimos años crecimos muchísimo, con Sol nos repartimos los alumnos, y en las redes sociales cada día nos piden más servicios, ayudas, tutoriales. Antes de la cuarentena hacíamos shows en vivo, teníamos agenda llena todos los fines de semana”.

–Tu empeño en las clases online dio sus frutos

–Es ver realizar lo que quería: que la gente consumiera online. Gracias a la cuarentena, bajamos el ajetreo diario y pudimos aprender más a pulir los contenidos. Tomamos clases con grandes couches, como el de Jennyfer López o Selena Gómez, algo que hasta hace poco era imposible. Durante la pandemia esos cursos estaban más accesibles y aprovechamos. Aprendimos como docentes y cantantes, porque a nivel vocal es abrir la mente y hacer cosas que hace la gente top, el know how, es por lo que uno paga.

–¿Qué público se prende al online?

–Tenemos de 9 a 60 años, eso lo logra la magia del internet. Hay médicos que siguen la página desde el hospital hasta miniyoutubers o jubilados que quieren aprender para el karaoke familiar. Todo aquel que tiene un smartphone o celular puede acceder a este tipo de clases.

–¿Qué pensás de las clases presenciales?

–Hay gente consumidora de la presencial, pero lo que aprendí online es lo máximo, algo que no te hubiera dicho hace 10 años, cuando no éramos nada sin un profe en vivo.

–Sos un músico contento con el presente, no así muchísimos de tus colegas.

–Mucho pasa por las decisiones, siempre dije que el mundo va por lo digital. Las presentaciones en vivo ahora están muertas, lo que ganaban se acabó. Hay músicos que están mal por un problema de actualización, hay que entender el mensaje de ahora, cómo tu consumidor empieza a comprar. Hay mucho todavía de queja y autocompasión: “A mí nadie me ayuda”, pero en nuestro ambiente, país, cultura, la regla es hacerse solo, aprender a promocionar tu producto. El músico actual tiene que ser microempresario y comunicador sí o sí.

–Tu estilo es abierto, ¿sentís, como dicen, el cariño de la gente?

–Siento el apoyo de mucha gente, pero también hay muchos haters, ¡se arma cada lío en los comentarios de mis videos!, algunos directamente te dicen “te odio”. Yo asumo que hay que convivir con todos, sacar lo mejor, les digo: “Gracias, tu comentario me ayudó”. En realidad es muy humano lo que pasa, no vivimos tiempos fáciles. Y los haters, muchas veces, acaban quebrándose.

–Resumime un día de trabajo en tu home-studio.

–Básicamente trabajamos desde el mediodía y cerramos a las 3:00 o 4:00 de la madrugada, porque nos quedamos y grabamos contenido. Lo más importante es la dedicatoria online; para el Día de la Madre ¡explotaron los pedidos! Los viernes compartimos peñas virtuales.

–¿Tenemos todos esperanza de saber cantar?

–Sí. Lo que no todos pueden hacer es dedicarle el tiempo o dinero, aunque eso es relativo, hay básicos desde G. 150.000 mensual. Te animás o no. Saber cantar es salud, porque cantar mal te puede dejar sin voz. Yo mismo ahora puedo hacerlo un día completo, antes no podía, con las clases corregí mi disfonía.

–Cada vez hay más tecnología para fabricar ídolos, ¿no es un riesgo depositar tanta confianza en el online?

–En el mundo virtual también hay venta de humo. Lo primero que el consumidor tiene que hacer es discriminar: saber elegir en internet; seguir al profe y si demuestra lo que dice, es bueno. Conozco gente que quiso prefabricarse en estudio, sonaba bien, pero no podía trasladarlo en vivo, esa es la prueba de fuego.

Tres consejitos para cantar bien

- Encontrar tu motivación: ¿para qué quiero saber cantar?: para ser mejor profesional, para mejorar en el karaoke o simplemente por hobbie.

- Tiempo: hacer un espacio en tu rutina.

- Divertirte en el proceso, cantar debe ser natural.

lperalta@abc.com.py

Foto: Gentileza.