Reliquia ferroviaria en peligro

La exestación de trenes de la ciudad de Moisés Bertoni, departamento de Caazapá, lucha solitaria por sobrevivir. El vetusto edificio podría desplomarse dejando solo recuerdos de este patrimonio histórico.

Reliquia ferroviaria en peligro
Reliquia ferroviaria en peligro

La entonces Estación Sosa fue inaugurada oficialmente a finales de 1890 con la llegada del primer tren de pasajeros y cargas durante la presidencia del general Patricio Escobar. Se descuenta que la llegada de la locomotora al paraje fue el acontecimiento más importante recordado durante décadas y generaciones. Este fin de año se cumplen 130 años de aquel suceso.

El terreno para la construcción de la parada ferroviaria fue adquirido de la familia Matiauda, propietaria de grandes extensiones de tierras, que en aquel entonces pertenecían al distrito de Fulgencio Yegros. La adquisición fue mediante un Decreto Ley de fecha 27 de abril del año 1889 por la empresa Perry Cutbil de Lungo & Cía. a favor de The Paraguay Central Railway Company o Ferrocarril Central del Paraguay (FCCP).

El 27 de julio de este 2020, el municipio de Moisés Santiago Bertoni cumplirá 89 años como distrito. Fue creado en 1931 en honor al gran investigador suizo, dos años después de su fallecimiento (1929). Por decreto del presidente José P. Guggiari se cambió el nombre de Estación Sosa por el de Doctor Moisés S. Bertoni.

La vieja Estación Sosa, con 130 años de historia, se encuentra en estado de total abandono. Más aún después de la construcción de la ruta PY08 “Dr. Blas Garay”, que ocupa la franja de dominio del ferrocarril, una situación prohibida por ley que no fue tenida en cuenta. Los vehículos de gran porte que imprimen alta velocidad en las inmediaciones del vetusto edificio lo ponen en peligro.

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Tanque y caldera de Paso Karanda

El principal componente que necesita una locomotora para desplazarse, además de la leña, es el agua, pero no todas las estaciones contaban con tanque para el reabastecimiento. La Estación Sosa no contaba con dicho servicio, pero a unos 4 kilómetros hacia la ciudad de Yegros estaba el famoso Paso Karanda, con un enorme tanque elevado para 20.000 litros y una caldera que se usaba para mover la bomba y elevar el agua hasta el reservorio de metal. Desde allí “tomaban” agua las locomotoras para seguir su viaje.

El tanque, la vieja caldera y otros elementos de Paso Karanda actualmente están tirados al costado de la exestación de Bertoni, inmersos en el olvido total y la desidia de las autoridades.

¿Quién fue Sosa?

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Incluso hasta ahora, en la zona sur del departamento de Caazapá, los lugareños dicen que van a la Estación Sosa cuando se dirigen al club denominado Sportivo Soseño y que participa del campeonato de la Liga de Yegros. ¿Fue Sosa un lugareño, fundó la localidad? No.

Se trata de José Tomás Sosa, quien fue ministro del Interior del Gobierno del presidente Juan Gualberto González (1890-1894). Este hombre contaba con un establecimiento ganadero en la zona y todos los envíos para su propiedad llegaban hasta la estación, por lo que la gente comenzó a llamar Estación Sosa a la parada ferroviaria, que finalmente quedó con esa denominación.

De Mbopi Kua a Fierro Punta

Ulises Martínez, actual intendente del distrito, refiere que el nombre original de la zona, cuando dependía aún de Caazapá, era Mbopi Kua. En el año 1888 se creó la Colonia Fulgencio Yegros, y quedó Mbopi Kua dentro de la nueva comunidad, que al principio se denominó Puesto Naranjo.

Martínez explica que en aquella época solamente había un camino que se utilizaba durante la Guerra del 70 y por el cual se podía llegar al departamento de Misiones. Usando la misma carretera se podía llegar a Caazapá por el río Pirapó. Recordó que sus abuelos utilizaron ese camino para llegar al paraje para contraer nupcias, puesto que solo en Yegros había Registro Civil.

La vía férrea termina a orillas del Pirapó, que separa los distritos de Yegros y Yuty. El lugar fue conocido como la punta del hierro o Fierro Punta (denominación que es utilizada hasta hoy día para nombrar al puente ferroviario).

José Tomás Sosa mantuvo por buen tiempo su estancia, pero luego se la vendió a Manuel Ferreira (cuyo nombre lleva hoy el Estadio de Club Olimpia), quien habría preparado en la zona el primer aeródromo, introdujo el búfalo y trajo caballos de raza.

Todo este retazo de la historia paraguaya y de Caazapá se teje en torno a la vieja estación que pide auxilio para su rescate.

Texto y fotos: Antonio Caballero acaballero@abc.com.py

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