Preocupados por el bajo índice de porcentaje de paraguayos que leen se creó, en 2017, la Multisectorial del Libro. Una asociación muy importante, que nuclea a diez sectores fundamentales del área del libro y está integrada por personas dedicadas a la promoción del libro, actualmente presidida por el doctor José Antonio Moreno Ruffinelli.
Entre los temas más importantes que mantiene en agenda está la ley del libro, un tópico fundamental: “Para los autores, este tema es muy importante, porque ellos necesitan de esta legislación. Más aún ahora con el auge de los libros electrónicos, que se están expandiendo muchísimo”, comenta el doctor Moreno Rufinelli, quien ocupa el cargo para el periodo 2020-2022.
Hasta hoy, Paraguay no cuenta con una ley, absolutamente necesaria, que regule las relaciones entre los autores y las empresas editoriales que funcionan con el sistema del libro electrónico ni que los proteja contra la piratería. Si bien el mecanismo para editar un libro virtual es igual que el de uno en formato papel. “En primer lugar debe haber un acuerdo entre el autor y la editorial. El escritor instala su libro y el editor le paga un derecho de autor por el libro, después eso ya queda liberado como en una biblioteca, pero ya el autor cobró los derechos. Ese es el sistema más utilizado, aunque existen varias modalidades”, explica.
La ventaja del libro electrónico es que, por ejemplo, en las librerías virtuales son mucho más económicos que uno en papel.
Para la gente acostumbrada, el libro digital es muy cómodo, además de que hay una biblioteca interminable: “Encontrás la obra que quieras”. El autor no se ve muy afectado, porque el relacionamiento comercial con los editores es el mismo. Si se van a editar 1000 libros, se paga por esa cantidad, y si se va a reeditar, se vuelve a renovar el contrato.
Generación papel
En cuanto a las ventajas del soporte papel, Moreno Ruffinelli asegura que resulta más cómodo. Hay una relación más intensa entre el lector y la obra que se lee, también es más íntima. No en balde se dice que el libro es un amigo, un compañero. También uno lo puede regalar a un amigo o tenerlo a mano en la biblioteca si lo necesita. El papel es más agradable que mirar una máquina. En la asamblea trataron también sobre la defensa de los derechos de autor y la promoción de la lectura. “Este es un país que lee muy poco. Queremos promocionar por todos los medios y con la ayuda de todos que se lea más, mucho más”.
En esta tarea, todos los sectores, compuesto por la Academia Paraguaya de la Lengua Española, la Academia de la Lengua Guaraní, la Fundación Roa, editores como Vidalia Sánchez, Lourdes Talavera, Víctor Jacinto Flecha, Andrés Colmán Gutiérrez, Alejandro Hernández, entre otros, se empeñarán con mucho interés: “Hay un equipo de diez personas que estamos muy entusiasmadas en promover la lectura a nivel país. Lastimosamente, la situación en la que nos encontramos nos limita mucho nuestras iniciativas”.
Actividades
La multisectorial tiene prevista la realización de charlas que brindarán autores especializados de derecho en estos temas: “Serán paneles abiertos para oír las inquietudes y sugerencias de qué más podemos hacer. Todo lo que hacemos hasta ahora es poco porque los resultados no son como en otros países que la lectura por cantidad de habitantes es mayor que acá, así como la cantidad de horas que se lee es mucho menor que en cualquier otro país”.
Insiste que esa es una realidad que tenemos que cambiar, porque en la medida que se lean más libros, se promoverá la cultura y en la medida que se promueva la cultura el país va a avanzar en una serie de aspectos: “Vamos a tener una mejor calidad educativa, calidad de representaciones políticas, representaciones político-culturales y en todos los diversos ámbitos donde la cultura es importante; por ejemplo, queremos acercarnos a las comisiones de cultura de la Cámara de Diputados, trabajar de cerca con ellos para la ley de libros y programas culturales”.
Moreno Ruffinelli es un optimista y soñador en esta materia, pues considera que la citada comisión legislativa, por ejemplo, puede aprovechar esto como un “instrumento formidable” para que desde el área política se pueda contemplar la necesidad de lectura que tiene nuestro país.
Existen otros proyectos como el de una biblioteca ambulante que vaya recorriendo los distintos departamentos, así como trabajos con colegios y escuelas.
Influencias literarias
Moreno Rufinelli formó parte de la Academia Literaria dirigida por el padre César Alonso de las Heras, quien incentivaba la lectura con obras del teatro clásico español: “Entre los libros que marcaron mi gusto por determinado género literario están: la Biblia; el Quijote, de Miguel de Cervantes; Corazón, de Edmundo de Amicis; Los miserables, de Victor Hugo, y Yo el Supremo, de Augusto Roa Bastos”.
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