Vivir una Navidad sin los abuelos o primos podría resultar muy extraño para los chicos, pero desde los inicios de la pandemia de este año ellos ya vienen manejando la situación, con relación al hecho de no poder salir de la casa, reforzar el lavado de manos, desinfectar objetos personales, etcétera, explica la sicóloga Tania Albertini. La experta señala que ya los padres fueron informando adecuadamente a los hijos a través de pequeñas actividades de la vida diaria y también se encargaron de explicarles de qué se trata el covid, qué tipo de enfermedad es o cómo se propaga.
Fue un año difícil también para niños y adolescentes, y es importante que ellos sientan que el esfuerzo que hicieron este tiempo –tanto para no salir de la casa, como para adaptarse al colegio online o cuidarse con la higiene– ha dado sus frutos y merece un reconocimiento. La especialista enfatiza el valor de dar un aliento positivo a todos por ese ahinco que pusieron y recomienda para ello organizar una noche especial en familia, o prepararles algún diploma o medalla, o bien ofrecerles palabras de agradecimiento sincero a los pequeños.
Otra opción válida es proponerles que envíen una carta a los abuelos, les graben un video o audios, hagan alguna videollamada o bien podrían pasar por la casa de los mismos y saludarlos desde lejos, con todas las medidas de precaución. La sicóloga señala que es importante que ellos sientan que están contribuyendo en algo, por lo que anima a los padres a que dejen a sus hijos que realicen algún regalo hecho a mano o algún adorno para el arbolito, que pueden enviar a los abuelos para adornar su casa y hacerles parte de ese momento tan especial.
Para las familias que perdieron seres queridos, esta es una ocasión para recordarlos, rememorar vivencias e, inclusive, si se quiere, se puede hablar de lo negativo para hacer un cierre. Con palabras sencillas y pequeños rituales, como enviar globos al cielo o escribir cartas y luego quemarlas para que las cenizas vayan al cielo, se ayuda al niño pequeño a comprender la situación.
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El regalo de una noche mágica
En cuanto a los regalos de este año, los chicos pueden comprender la situación de crisis económica por la que muchas familias están pasando. El diálogo y la comunicación abierta son importantes para que ellos sepan que quizás Papá Noel no va a poder traer un obsequio caro este año, porque se vive una situación distinta a la de siempre. Por este motivo es también clave darles una explicación sobre la economía, puede ser algo breve, pero que anticipe una situación que no lastime su expectativa.
También es importante manejar opciones de regalo, hablar sobre no solo una, sino también una segunda o tercera opción de lo que el niño desea. Los adultos deben dejar un poco de lado preocupaciones laborales, económicas o familiares de todo tipo para compartir un momento de juego, canciones navideñas, contar historias, etcétera. La sugerencia es que el niño viva una cena en la que experimente situaciones agradables en las que el compartir ocupe un lugar tan o más importante que los regalos al final de la noche. Se pueden generar buenos recuerdos de Navidad, aún en el 2020, enfatiza Albertini.
Conexión emocional
Tratar de crear momentos familiares de conexión emocional es fundamental. Una sugerencia de la sicóloga para estas últimas semanas del año es mirar una película juntos, que los chicos puedan elegir; generalmente, sería una de Navidad, que pueden acompañar de alguna comida que preparen entre todos, o bien organizar un karaoke de villancicos, cine mudo u otros juegos familiares.
Hacer galletitas o decoraciones de Navidad es algo que ayuda a construir momentos de conexión emocional con los hijos y, en esas ocasiones es importante recalcar que el objetivo es la construcción del vínculo en la relación y no que las galletitas salgan perfectas o no haya dificultades en el proceso de realizarlas; el fin último de estas actividades es crear recuerdos positivos sobre la Navidad 2020.
Lo importante este año es enfocarse en agradecer por la salud y la vida, por quienes salieron airosos de la enfermedad, por compartir con los seres queridos, agradecer por quienes pudieron terminar sus estudios. Con salud se puede apuntar a construir un nuevo trabajo o negocio, seguir luchando o esforzándose para paliar las dificultades de este año. Quienes en este momento están pasando mal, con ansiedad, irritabilidad, dificultades para dormir o realizar otras actividades diarias, sería bueno que puedan recibir asistencia sicológica.
¡Unas fiestas alegres y positivas en 2020 son posibles y ayudarán a recibir a un 2021 con mucho optimismo!
