El entretenimiento de las generaciones post-2000 pasa indefectiblemente por la innovación con dos factores clave: entretener y enseñar. Pues es innegable la influencia de la tecnología en la educación, por lo que los juegos y los juguetes buscan desarrollar también la imaginación sin límites y la rapidez en la capacidad de respuesta.
La industria evoluciona hacia juegos didácticos que permiten la interacción ya sea en su versión online o física. Al momento de elegir las herramientas se sugiere optar por aquellas que desarrollen aptitudes y contribuyan a superar obstáculos.
Aprender mediante juegos es esencial, sobre todo en la primera infancia, de manera de fomentar en los más pequeños la capacidad de entendimiento y ampliar conocimientos mientras se divierten.
Debido al desarrollo digital, las generaciones Y, Z y Alfa buscan juegos de tendencias más inmersivas, como la última 3D.

Existe un sinfín de juguetes adaptables al lenguaje e intereses de los nativos digitales, pero el requisito es elegir uno que sea dinámico, se mueva, combine luces o emita algún sonido, por lo que no siempre es una pantalla.
Los juguetes de tipo Steam (combinación de ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática) marcan tendencia esta década. Si bien para los padres implican retos importantes, expertos en el área recomiendan el acompañamiento permanente a los niños en el proceso de aprendizaje e interacción.

