En el plano deportivo, las competencias avanzan a puro vértigo, con récords que caen y jornadas históricas que engrandecen a las disciplinas de invierno, en un marco de adrenalina y belleza que distingue a esta cita olímpica.
Lea más: Pinheiro logra un oro olímpico para Brasil y Latinoamérica
Con una puesta en escena que fusionó la modernidad vibrante de Milán con la tradición alpina de Cortina d’Ampezzo, Italia inauguró oficialmente los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026.
El Estadio San Siro, convertido en el epicentro del olimpismo mundial, fue escenario de una ceremonia marcada por el concepto artístico de “Armonía”, una declaración de principios que buscó proyectar sostenibilidad, unidad cultural y belleza al planeta.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
La espera terminó para los amantes de los deportes de invierno. Bajo las luces de San Siro, el espectáculo desplegó una narrativa visual de alto impacto, con la participación estelar de Andrea Bocelli, Mariah Carey y Laura Pausini, en una gala que combinó emoción, identidad y proyección global.
Más de 1.200 artistas voluntarios y una orquesta de 500 músicos dieron vida a una puesta en escena inédita, que por primera vez fue policéntrica, conectando en tiempo real a Milán con Cortina d’Ampezzo, Predazzo y Livigno.
Innovación y tradición: dos pebeteros, una sola llama
Una de las grandes novedades de esta edición fue el encendido simultáneo de dos pebeteros. Mientras la llama sagrada iluminó el Arco della Pace en Milán, un segundo fuego olímpico ardió en la Piazza Dibona de Cortina d’Ampezzo, simbolizando el vínculo eterno entre ciudad y montaña, modernidad y naturaleza.
El desfile de las naciones tuvo un marcado acento latinoamericano, con la presencia de atletas destacados como Donovan Carrillo y Sarah Schleper (México), Francesca Baruzzi y Franco Dal Farra (Argentina), y Lucas Pinheiro Braathen junto a Nicole Rocha Silveira (Brasil), reflejo del crecimiento regional en los deportes de invierno.
San Siro, museo viviente
El inicio artístico fue un homenaje a la herencia cultural italiana. En un pasaje de pura poesía visual, el mito de Cupido y Psique cobró vida, transformando el estadio en un museo viviente que celebró la belleza clásica y la armonía como pilares de la identidad anfitriona.
Italia rindió homenaje a sus grandes maestros con un colorido desfile de figuras que representaron a Puccini, Rossini y Verdi, reafirmando que la ópera y el arte siguen siendo el corazón cultural del país.
También, la llamada Reina de la Navidad conquistó San Siro con una actuación deslumbrante. Mariah Carey, ganadora de cinco premios Grammy, aportó elegancia, potencia vocal y magnetismo pop a una ceremonia que supo equilibrar lo clásico y lo contemporáneo.
El desfile tricolor diseñado por Giorgio Armani convirtió la ceremonia en una pasarela de alta costura. Verde, blanco y rojo se fundieron en una imagen sofisticada que reafirmó a Italia como sinónimo de estilo y excelencia.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la interpretación simultánea del himno italiano. Laura Pausini cantó desde Milán, mientras un coro alpino respondió desde Cortina, sellando un instante de profunda conexión nacional.
Armonía en estado puro
La aparición de los Anillos Olímpicos reforzó el mensaje central de Milano-Cortina 2026: la unión de continentes, generaciones y culturas bajo un mismo ideal. La voz de Andrea Bocelli, acompañada de fuego y luces, elevó la mística del evento a su punto más sublime.
El clímax llegó con el ingreso de la Llama Olímpica, seguida por el desfile de leyendas deportivas encargadas de portar la bandera olímpica. Figuras como Eliud Kipchoge,
Rebeca Andrade, Cindy Ngamba y Pita Taufatofua simbolizaron la universalidad del espíritu olímpico, más allá de estaciones y fronteras.
Que comiencen los Juegos
Con el encendido del pebetero, la llama se transformó en un lenguaje de luz que une ciudad y montaña, pasado y futuro. Bajo el lema de “l’Armonia”, los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 quedaron oficialmente inaugurados, marcando un hito de sostenibilidad, belleza y unidad para el mundo.
Hechos que resaltaron en la primera semana
Ilia Malinin, el patinador con el salto imposible ya tiene su primer oro olímpico: el prodigio del patinaje artístico se coronó con Estados Unidos en la prueba por equipos en Milán. Es la segunda edición consecutiva en la que el país de las barras y estrellas se lleva el título en esta categoría de los Juegos Olímpicos de Invierno.
“Es una sensación increíble. Para mí supone un gran honor, todos estamos felices por todo el trabajo que hemos hecho. No podríamos haber llegado aquí unos sin los otros. Teníamos esta misión y la hemos cumplido”, celebró Malinin tras la conquista del oro.
Adiós al sueño olímpico de Vonn. El sueño olímpico de la legendaria esquiadora estadounidense Lindsey Vonn apenas duró un puñado de segundos, los que transcurrieron entre la salida del descenso y la grave caída que sufrió y por la que tuvo que ser evacuada en helicóptero.
La “Speed Queen”, campeona olímpica de descenso en 2010 y que salió del retiro hace poco más de un año para volver a competir en unos Juegos, se cayó en el inicio de su descenso en Cortina d’Ampezzo, permaneciendo tumbada en la nieve antes de ser atendida por el equipo médico, entre lágrimas y gritos de dolor, según las imágenes de televisión.
Afamada Jutta Leerdam logra oro en patinaje de velocidad. Siete millones de seguidores en redes sociales, una relación con el también mediático Jake Paul y ahora una medalla de oro colgada al cuello: la neerlandesa

Jutta Leerdam se impuso en los 1.000 metros del patinaje de velocidad de los Juegos de Invierno de Milano-Cortina 2026.
Cuatro años después de ser subcampeona olímpica en Pekín 2022, Leerdam se impuso con un tiempo de 1 minuto, 12 segundos y 31 centésimas, estableciendo un nuevo récord olímpico.
Karl agranda su leyenda. El austriaco Benjamin Karl agrandó su leyenda al revalidar, con 40 años, el título de campeón olímpico de gigante paralelo de snowboard en la final de la prueba de los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo, que se disputó en Livigno y en la que derrotó al surcoreano Kim Sangkyum.