El intento humano de comprender la complejidad de nuestra existencia y el entorno que nos rodea estudia las ciencias ocultas, lo metafísico, la exploración de orígenes ancestrales, fenómenos OVNI y la reconexión con el Todo.
Desconocemos lo que ocurrió antes de nuestra existencia. Y aún más misterioso es que desconocemos lo que ocurrirá después de nuestra partida. Por lo tanto, somos solo visitantes en manos de la existencia.
Buscamos respuestas para develar el misterio, lo arcano, lo recóndito, aquello que no se puede entender o explicar.
Un ejemplo. El año pasado nos enteramos de un hallazgo en la Isla de Pascua que revolucionó la medicina. Según la información publicada por Infobae, en el año 1964, una expedición científica descubrió la rapamicina que surgió del suelo de Rapa Nui y se convirtió en un fármaco fundamental para trasplantes, tratamiento de enfermedades y estudios sobre el envejecimiento. El antibiótico cuyo nombre proviene de Rapa Nui, el nombre tradicional de la isla, se transformó en uno de los medicamentos más investigados del mundo, gracias a su impacto en enfermedades como el cáncer y la diabetes.
El profesor de biología molecular y celular de la Universidad de California, Ted Power, dice que la rapamicina se utilizó en un principio como inmunosupresor durante trasplantes de órganos para evitar el rechazo. Con el tiempo, se identificaron otras propiedades farmacológicas que abrieron nuevas vías de tratamiento. Actualmente, existen investigaciones activas sobre su potencial en el tratamiento de varios tipos de cáncer, dolencias neurodegenerativas y, especialmente, en la prolongación de la vida y el retraso del envejecimiento. De acuerdo con los registros de PubMed, hay más de 59.000 estudios que abordan la rapamicina y sus diferentes aplicaciones, lo que evidencia la magnitud de su influencia médica. ¿Estamos bordeando las cercanías a la inmortalidad?
Dice Sri Raví Shankar que el propósito del conocimiento es crear conciencia del Ser. Esta creación es enorme e infinita. Es un misterio. Los misterios no se deben comprender, se viven. El amor es un misterio, el sueño es un misterio, la mente es un misterio y todo lo que vemos a nuestro alrededor es un misterio. La vida es todo un misterio. Intentar comprender el misterio es confusión, pero vivirlo plenamente se llama iluminación.
Saber, querer, osar y callar son conocidos como los cuatro pilares o verbos del mago en la tradición esotérica, representando las claves para la maestría personal. Se interpretan como: saber para transformarse, querer para avanzar, osar es hacer e implica coraje y fe para tomar riesgos, alejarse de lo viejo, confiar, y callar se refiere a la discreción, el sigilo y la prudencia, guardando la energía y los secretos para el crecimiento interior.
carlafabri@abc.com.py
