La canasta mecánica

La canasta mecánica
La canasta mecánicaArchivo, ABC Color

TRATEMONOS DULCEMENTE -- El conocimiento llega y la sabiduría queda, dice Tennyson. En mi caso, algún conocimiento llega, pero la sabiduría no aparece.

Lo que casi siempre surge es una duda reflexiva, mezcla de tímida incertidumbre y optimismo solitario que, a veces, se mezcla con una triste bronca ante los resultados poco felices de nuestras relaciones y reacciones humanas como, por ejemplo, la costumbre de los permanentes enfrentamientos verbales agresivos, la falta de sutileza, el querer tener la razón a toda costa y aplastar al prójimo desde la militancia de ideas.

Si me veo obligada a tomar partido por una de las partes, elijo apoyar al lado más vulnerable (digo vulnerable, no débil).

Aunque no soy desconfiada, el poder, el dinero excesivo y la fama me producen sospechas. Salvo pocas excepciones, no me atraen las personas mundialmente conocidas multimillonarias, sobre todo si son soberbias y maltratadoras, aunque sean deportistas de mucha fama. En línea general, la gente soberbia se cree superior al resto, se siente parte del poder mundial y muestra un rechazo abierto a cualquier forma de repudio, crítica o consejo.

Tampoco siento simpatía por los gobiernos asustadizos ni por aquellos poderosos, que quieren obligar a comportarse con corrección a los gobiernos más débiles.

Apoyo las leyes que favorecen a la gente vulnerable. Recordemos que existió la quema de brujas y herejes, un fenómeno impulsado por el fervor religioso, la ignorancia y el miedo a lo desconocido, que se desató entre los siglos XV y XVIII en Europa y América. Estas quemas eran brutales y grotescas incluso para la mentalidad de finales de la Edad Media. Pese a que los Estados modificaron sus códigos penales, separando los delitos civiles de los religiosos, en la actualidad, los numerosos feminicidios que suceden a diario, más la aparición de grupos religiosos, en los Estados Unidos, que quieren despojar a las mujeres de sus derechos, entre ellos el derecho al voto, demuestra que todavía existen vestigios de aquellas atroces quemas de brujas y herejes.

También, y pese a que se abolió la esclavitud, un sistema en el que una persona era propiedad legal de otra, y los esclavos eran considerados mercancías que podían comprarse, venderse y heredarse, se reaviva la supremacía blanca y el racismo empieza a mostrar sus garras discriminatorias.

Ahora, una nueva derecha ultra conservadora se afirma en la ilustración oscura, ataca con dureza a la frágil democracia y a los derechos humanos, quiere desmantelar el Estado país e instaurar nuevas monarquías de poderosos tecno feudales multibillonarios y sus representantes. No es conspiranoia, es la realidad. Es momento de reflexionar, de tratarnos con respeto, de apoyar e interpretar con honestidad los derechos humanos que nos protegen. Porque, si seguimos destilando odio y peleando a dentelladas, quienes no tenemos fortunas billonarias, hombres y mujeres comunes que conformamos la ciudadanía planetaria, acabaremos por ser la nueva servidumbre de la gleba. Por eso insisto: Por favor, en lo posible, tratémonos dulcemente 🙏🙏🙏.

carlafabri@abc.com.py