Una relación tricolor: relaciones entre el Paraguay y Francia es el título del libro escrito por el investigador e historiador Herib Caballero Campos con los auspicios de la Fundación Nicolás Darío Latourrette Bo (Editorial Servilibro). La presentación se realizó el pasado 23 de julio en la residencia de Francia “Villa Palmeral” en una ocasión cordial y especial por el término de misión del embajador de Francia en Paraguay Pierre-Christian Soccoja.
La obra describe y profundiza en los vínculos históricos, culturales, económicos, políticos y sociales que unieron a nuestras naciones a lo largo de los siglos con el rigor científico que caracteriza a Herib Caballero Campos, quien accedió a responder las preguntas de ABC Revista.
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—Leí en su libro que los primeros franceses llegaron al Río de la Plata ya con la expedición de don Pedro de Mendoza...
—Así mismo, con la expedición del Adelantado don Pedro de Mendoza en 1536 llegaron al Río de la Plata varios súbditos franceses, entre ellos Leonardo Gribeo, Rodrigo de los Ríos, Diego de León, al igual que Francisco Timón, Juan Zola y Juan Sánchez. Timón declaró ser tonelero, mientras que Zola era pífano.
Podríamos agregar que estas últimas evidentemente eran profesiones muy en boga en tiempos del descubrimiento aunque en la actualidad estén ya en desuso. Los toneleros fabricaban los toneles o barricas para el vino y el aceite, mientras que el pífano o pifanero quizás tenía una labor esencial para acompañar aquellas largas expediciones entre el Viejo Mundo y el Nuevo Mundo en esos tiempos.
—Después, ¿cómo llegaron hasta Asunción los franceses? Incluso, en su libro recoge que uno estuvo en la designación de Irala?
—Sí, Rodrigo de los Ríos estuvo en Asunción y tuvo activa participación en los acontecimientos que marcaron el inicio de la conquista española en las actuales tierras del Paraguay. Años más tarde, formó parte de la expedición al Alto Perú. Regresó a Asunción en 1562.
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—¿Qué pasaba exactamente en Paraguay durante la Revolución Francesa, en julio de 1789? Esas ideas siempre estudiamos que prendieron para la independencia nuestra en 1811...
—El Paraguay en 1789 se encontraba en un proceso de transformación socioeconómica, pues ya hacía diez años de la introducción de la moneda metálica, así como la incorporación al Vierreinato del Río de la Plata otorgó un dinamismo a la gestión gubernativa de los gobernadores españoles. Las ideas de la Ilustración estaban en circulación, pese a la prohibición expresa de las autoridades españolas de que se introdujeran a América los libros de los pensadores revolucionarios. Es así que se hacían requisas de los libros prohibidos, entre los que estaban los libros de Voltaire, Rousseau y otros pensadores ilustrados.
—Las relaciones con el Dr. Francia fueron tormentosas...
—El dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, tuvo una forma muy peculiar de gestionar las relaciones internacionales. Al único representante diplomático que permitió llegar hasta Asunción fue al cónsul del Imperio del Brasil Antonio Manuel Correa da Camara. En el caso del naturalista y médico Aimé Bonpland, se inició un incidente en el cual intervinieron emisarios franceses, y el propio Alexander von Humboldt intercedió por su compañero de viajes ante el libertador Simón Bolívar. (Humboldt era un naturalista, geógrafo y explorador alemán. Fue miembro asociado de la Academia de Ciencias francesa y presidente de la Sociedad Geográfica de París). Bonpland fue acusado de beneficiarse con los yerbales del Paraguay en la zona de las Misiones y estar en connivencia con los indígenas partidarios del prócer uruguayo José Gervasio Artigas. Así mismo, otros emisarios franceses tuvieron igual destino, como Pierre Saguier, quien llegó a formar familia en Paraguay. Mientras Bonpland apenas obtuvo el permiso, se marchó a San Borja en Río Grande del Sur, diez años después de su cautiverio.
—Después de dejarlo ir al terminar su cautiverio, el Dr. Francia incluso lo hizo buscar. ¿Qué podría haber pasado de sus pertenencias requisadas? Los libros, por ejemplo.
—Varios de los objetos requisados a Bonpland durante su detención fueron enviados a Francia, cuando el sabio francés obtiene el permiso para retirarse del Paraguay, él cruza el río Paraná con varias carretas en las cuales llevó sus pertenencias, entre ellas algunos libros y otros elementos con los cuáles ejerció la medicina en Santa María de Fe.
—¿Qué franceses llegaron luego al Paraguay durante el gobierno de los López, cuando empiezan las relaciones oficiales, digamos, tras el reconocimiento de la independencia del Paraguay?
—Durante el gobierno de Carlos Antonio López, a los pocos años llegó al Paraguay el militar francés Alfred Demersay, quien realizó una serie de estudios en el Paraguay, y dejó grabados de la vida rural y las personas del Paraguay, además escribió sobre el país, así como sobre la producción de tabaco. Otro explorador y naturalista francés que llegó a Fuerte Olimpo fue el conde Castelnau (Francois Louis Nompar de Caumat de Laporte Castelnau), quien aguardó tres meses la autorización para poder navegar el río Paraguay hacia la Argentina en la prosecución de su expedición científica. Luego del reconocimiento de la Independencia del Paraguay por parte de la Confederación Argentina, varios fueron los países europeos que reconocieron al Paraguay como país independiente, entre ellos Francia, mediante su ministro plenipotenciario, el caballero Luis de Saint Georges, quien procedió al solemne acto en 1853. A su regreso a Buenos Aires, quedó como representante de Francia en Paraguay Eugene Guillemot con el cargo de agente de los asuntos franceses.
—¿Qué podemos rescatar de la colonia francesa en Paraguay?
—Luego de la firma del tratado entre Francia y Paraguay, el Gobierno de Carlos Antonio López envió una misión diplomática a Europa, encabezada por su hijo Francisco Solano López. Entre las diversas gestiones que tuvo que realizar dicha misión estuvo la de reclutar colonos para el primer proyecto de colonización europea en el Paraguay. Fueron los colonos franceses quienes tenían que establecerse en la colonia Nueva Burdeos, que fue erigida en el sitio de la reducción Melodía –hoy Villa Hayes–, y al llegar a Pilar solicitaron que la colonia se estableciera en las cercanías de dicha Villa, pero el Gobierno no aceptó la propuesta. El terreno inhóspito y el hecho de que muchos de ellos no eran agricultores hizo la vida súmamente difícil en el emprendimiento, lo que llevó al Gobierno a tener que levantar la colonia, pagando el pasaje de vuelta a muchos de los colonos, muchos de los cuales retornaron a Francia, pero otros fueron a Buenos Aires. Además, algunas familias decidieron afincarse en Asunción o en otras ciudades.
Sobre la misión de Francisco Solano López, el libro de Herib Caballero relata cuando llegó a París, el 17 de diciembre de 1853, donde fue muy bien recibido por Napoleón III. En esa Navidad, Francisco Solano López ofreció una comida con motivo de la celebración de la jura de la Independencia adoptada durante el gobierno de Carlos A. López. También refiere pasajes de su asistencia a la Ópera de París en el Año Nuevo de 1854. Durante la fructífera estadía en París, Napoleón III le otorgó la Legión de Honor.
—¿Cómo es que el primer intendente de Asunción fue de origen francés?
—Francisco Casabianca era un francés que llegó a América a mediados del siglo XIX, y que durante la Guerra contra la Triple Alianza estableció un comercio de proveeduría para las tropas aliadas. De esa forma llegó al Paraguay, donde se instaló luego de la guerra. En Patiño habilitó un aserradero. Se casó con Carmen Decoud. Cuando se creó el cargo de Intendente Municipal, el Gobierno de Juan Gualberto González consideró que era el hombre indicado, motivo por el cual fue designado como intendente municipal de la Ciudad de Asunción. Ejerció el cargo poco más de un año, hasta que se promulgó una ley que prohibía a los extranjeros ocupar determinados cargos en el Estado paraguayo.
—Dorotea Duprat y Marcelle Durand representan a dos mujeres francesas cuyos nombres quedaron grabados en el Paraguay de dos siglos distintos. ¿Qué representan?
—Ambas representan a dos mujeres que tuvieron que afrontar en el Paraguay momentos tensos, como fueron las dos guerras, Mientras Duprat sufrió las penurias de la Guerra contra la Triple Alianza, porque sus familiares varones fueron acusados de participar de la conspiración contra Francisco Solano López, ella conoció la prisión y el confinamiento dejando unas memorias de todos sus padecimientos en el período final del conflicto. Por su parte, Marcelle Durand fue la esposa del presidente de la República Eusebio Ayala y durante la Guerra del Chaco colaboró incansablemente en diversas tareas.
En el caso de Dorotea Duprat, pareciera una ironía del destino de que ella haya huido de Francia con su familia de muy joven escapando de la persecución que Napoleón III ejerció sobre su padre y aquí en Paraguay, en medio de los acontecimientos de guerra, su padre, su hermano y su esposo, el comerciante francés Narciso Lasserre, hayan sido ejecutados en San Fernando en 1868 por el tribunal de sangre.
—¿Qué familias destacadas de origen francés se han arraigado en Paraguay y siguen aportando al país?
—Son muchas las familias francesas que han contribuido de diversas formas y en distintos momentos. Obviamente, en el libro se mencionan a algunas de ellas, entre las que se destacan las familias Balansa, Casabianca, Latourrette, Barrail, Fragnaud, Daumas Ladouce y otras, ya que contribuyeron en el comercio, la industria, la cultura y la política.
Más allá de los gobiernos
La familia Latourrette se establece en el Paraguay –cuenta Herib Caballero– a comienzos del siglo XX, provenientes de Uruguay, donde Francisco Latourrette Pouyane se radicó a mediados del siglo XIX. Uno de los hijos, Hermenegildo Francisco Latourrette Buero, se casó con Beatriz Sapriza del Pino. Tuvieron tres hijos: Federico Francisco, Darío Raúl y Óscar Fabio. Federico Francisco migró al Paraguay se dedicó a la zona de Puerto Rosario. Darío Raúl Latourrette Sapriza se casó con Franca Bo Parodi, con quien tuvo dos hijos: Nicolás Darío y Rosetta.
Nicolás Darío Latourrette ha recibido varios reconocimientos del Gobierno francés por su labor a favor de las artes y las letras: Comendador de la Orden de las Artes y las Letras, Chevallier (Caballero) y Officier (Oficial) de la Orden de las Artes y las Letras.
En el prólogo del libro, el embajador Pierre-Christian Soccoja sostiene que “la relación entre Francia y Paraguay se ha construido de manera constante y profunda, mucho más allá de los grandes hitos diplomáticos. Está hecha de migraciones, de intercambios culturales, de cooperación educativa, científica y técnica, de influencias recíprocas en la arquitectura, en la lengua, en las ideas, en el pensamiento político y en la creación artística. Desde los primeros viajeros, misioneros jesuitas, exploradores, científicos franceses que se aventuraron en estas tierras hasta los miles de estudiantes paraguayos que hoy acceden al idioma y a la cultura francesa, se ha ido forjando una relación humana duradera y fecunda”.
Fotos: Gentileza/Herib Caballero Campos