¡AVE!

Este artículo tiene 21 años de antigüedad

Lo hacemos todos los días desde que nos levantamos, en el curso del día, cuando llegamos a un lugar, cuando partimos; cuando nos cruzamos con algún conocido y hasta cuando nos disponemos a ir a la cama, al final de la jornada. Es solo un gesto, pero también es toda una actitud frente a la vida. ¡Es el saludo!