En los inicios de la cultura humana, cuando las sociedades no estaban estratificadas, los individuos temían a truenos, tornados, volcanes y terremotos, y los veían como seres sobrenaturales a los cuales había que temer. Esa concepción fue cambiando con el tiempo y los dioses se convirtieron en figuras antropomorfas o animalescas que se relacionaban con las personas, pero eran inmortales.
Con la aparición de las sociedades, también aparecieron las religiones y las interpretaciones místicas del mundo material. Y, aunque en principio existían varios dioses dentro de la cultura, varias adoptaron el monoteísmo como base principal para su sistema, como es el caso de las tres grandes religiones del mundo: el cristianismo, el judaísmo y el islam.
En su obra Sociology, el sociólogo estadounidense Rodney Stark afirma que religión es “todo esquema socialmente organizado de creencias y prácticas relacionadas con el significado definitivo, que da por supuesta la existencia de lo sobrenatural”. En este aspecto, el cristianismo es el mayormente extendido por todo el mundo. Según un informe de la organización Pew Research Center del 2011, habría en el mundo 2184 millones de cristianos, en sus diferentes ramas, siendo el catolicismo la más difundida. Esto representa prácticamente al 33 % de toda la humanidad.
El credo de aquella religión sostiene que existe un Dios creador del universo que simultáneamente es Hijo y Espíritu Santo, convirtiéndose en el mismo ser y que esta vida es una simple preparación para la verdadera, que es espiritual y eterna. El catolicismo, por su parte, se basa en los dogmas de la trinidad; la eucaristía, que es la transustanciación o transformación del pan y vino en cuerpo y sangre de Jesucristo, el hijo de Dios; la Inmaculada Concepción, que afirma que el hijo de Dios nació sin que su madre, María, haya caído en el pecado original, es decir, sin haber estado sexualmente con un hombre, y en la maternidad divina de la Virgen María.
El amor al prójimo, la obediencia absoluta a los diez mandamientos y la celebración de los sacramentos forman parte de la tradición católica. El bautismo de los niños, la comunión, la confirmación, el matrimonio, la unción de los enfermos, la penitencia y el orden sagrado son los sacramentos que los católicos consideran que fueron impuestos por Jesús. Las enseñanzas del hijo de Dios para los creyentes están presentes en la Biblia o libro sagrado, que consta de un Antiguo Testamento y un Nuevo Testamento. Algunos de los pasajes son tomados como metáforas, mientras que otros son considerados hechos reales. Oficialmente, solo las autoridades eclesiásticas tienen el privilegio y la potestad de interpretar los textos bíblicos.
Ir al paraíso
Los católicos esperan la vida eterna en algún momento; creen en el día del juicio final, por lo que esperan la venida de Jesucristo, quien —según esta misma religión— había ya estado entre los humanos en el siglo I y había muerto para redimir de los pecados a todos los habitantes de la Tierra.
En el catolicismo, la figura del papa es fundamental y representa la unidad de todo el reino. El líder principal de la corriente sería el heredero de Pedro, el primer obispo de Roma, y se sostiene que el mismo tiene infalibilidad, es decir, la capacidad de no cometer errores bajo sentido alguno.
Otra de las características que separa incluso a las demás corrientes cristianas es la veneración a la Virgen María, madre de Jesucristo. Esta tradición se ajusta a cada país y época, por lo que existe una sola Virgen. La figura de la santidad de miles de personas a lo largo de la historia también es considerada importante dentro del catolicismo, aunque no se admite la adoración de los mismos, sino que se los toma como ejemplos de vida.
La fe en lo sobrenatural, en la vida eterna y en el poder supremo de Dios constituye la esencia del catolicismo.
Historia de persecuciones y errores
Aunque en sus inicios el cristianismo fue perseguido y sus referentes, apresados o torturados, en el siglo IV se convirtió en religión oficial del Imperio romano, lo que le permitió influenciar enormemente en la cultura occidental e imponerse por sobre otras creencias religiosas. El poder de la Iglesia fue acrecentándose con el tiempo, por lo que se buscó mayor dominación en varias regiones del mundo. El afán de expansión comercial y las ansias del papado de controlar el mundo hicieron que se produjeran las Cruzadas o campañas militares para controlar Tierra Santa, barriendo a su paso a todos aquellos infieles que no se sometían al poder del cristianismo. Se le considera uno de los primeros gran genocidios que tuvo la humanidad, ya que habrían muerto al menos cinco millones de personas. En la historia negra del cristianismo, también se cuenta la persecución, hostigamiento y asesinatos de librepensadores, científicos, filósofos y religiosos herejes que trataron de cambiar algunos paradigmas dentro de la fe. La Inquisición fue una institución encargada de combatir duramente la herejía y es causante de la muerte de miles de los considerados herejes, brujas o infieles. Ya en los tiempos modernos, la Iglesia católica está acusada de apoyar regímenes totalitarios, aunque luego se encargó de combatirlos.
El desafío que enfrenta hoy el catolicismo, que sigue siendo la corriente cristiana con mayor cantidad de fieles, es adaptarse o integrarse a la modernidad, a los cambios políticos y a la diversidad cultural y religiosa. Temas como el aborto, el matrimonio homosexual, la eutanasia y la experimentación con células madre siguen siendo controversiales para esta institución.
Paraguay
El catolicismo en Paraguay, como en el resto de América Latina, se impone recién con la colonización de América. Las congregaciones que se destacaron durante la colonia fueron especialmente las órdenes de los franciscanos y la de los jesuitas, dejando un legado patrimonial, arquitectónico y cultural visible hasta nuestros días. Fueron perseguidos durante la dictadura de José Gaspar R. de Francia, pero el catolicismo volvió a tener protagonismo con el gobierno de Carlos Antonio López.
Según el Censo nacional de 2002, el porcentaje de católicos es de 89,6 % en todo el territorio paraguayo. El otro 10 % se reparten las demás confesiones cristianas, el judaísmo, el islam, el budismo y las personas que no tienen religión o creencias religiosas.
El padre Jorge Franco, superior de los padres dominicos de Paraguay, afirma que hay credibilidad todavía en la Iglesia católica, pero que aun así falta un mayor compromiso con el pueblo y con el proceso democrático del país. “La Iglesia mantiene cierta influencia en Paraguay, no de cantidad, sino de calidad. Pero aun así le falta dialogar con otras creencias y grupos, en honor a la pluralidad. Ya no es tiempo de dogmatismo y pensamiento único”, indicó. Sostuvo que la Iglesia no puede estar ausente de los cambios sociales y que debe ayudar también a erradicar la pobreza.
Por su parte, Teresa del Pilar Ríos, doctora en filosofía y religiosa de la compañía Santa Teresa de Jesús, dice que hay que distinguir planos, instancias y matices carismáticos cuando se habla de la Iglesia católica. “La vida religiosa, en general, tiene su propia identidad y caminar, así como la jerarquía, que es solo masculina, tiene lo suyo. Por otro lado, también están los diferentes movimientos de religiosos, de religiosas y de laicos, institutos seculares y una prelatura personal del papa. Cada cual se mueve desde su respectivo sello de espiritualidad y su modo de posicionarse tanto en la Iglesia como fuera de ella”, indicó.
Para Ríos, la Iglesia debe integrarse a los cambios del presente. “A mi juicio, hay algunos sectores de la Iglesia católica que precisan sensibilizarse, integrarse y abrirse a los signos de los tiempos, a los nuevos escenarios y a los sujetos emergentes. En algunos de ellos hay mucha resistencia para acogerse a la novedad. De ahí que su lugar y modo de misión siempre es el tradicional: educación formal, parroquias y salud. Sin ánimo de desestimar el valioso y necesario aporte, la manera y el enfoque no siempre responden a las nuevas visiones. Un ejemplo aparentemente simple: a mucha gente solo oír la palabra género le causa todo tipo de urticaria. Y es motivo suficiente para realizar injustas estigmatizaciones. Lamentable, porque se despilfarra un torrente de energías que no construyen”, señaló.
Apasionarnos con este mundo
Para la religiosa, los desafíos para la Iglesia son numerosos. “Creo que el reto fundamental está en la manera de situarnos ante los diferentes y continuos cambios que se van produciendo en la historia. Amar el momento presente que nos toca vivir, apasionarnos con este mundo y no con otro. Posicionarnos en él de modo simétrico, inclusivo y dialogante. No desde una postura dogmática, enjuiciadora y arrogante”, sentenció.
IDENTIKIT
Aparece en el siglo I de nuestra era
Tiene alrededor de 1200 millones de fieles
Está en casi todos los países del mundo
El 89,6 % de los paraguayos es católico
Tuvo 265 papas en dos milenios
Tiene más de 10.000 beatos y santos
Creencia trinitaria en Dios, Hijo y Espíritu Santo
Espera la segunda venida de Jesús
Creencia en la vida eterna en el paraíso.
TRADICIONES
Los cristianos siguen una serie de sacramentos, que son celebraciones de la fe en las que los acontecimientos humanos se entrelazan con la bendición de Dios. Son siete:
Bautismo
Penitencia
Eucaristía
Confirmación
Matrimonio
Orden sacerdotal
Unción de enfermos
Además de los sacramentos, existen en la vida de todo cristiano otras fiestas:
Navidad (25 de diciembre)
Semana Santa (domingo de Ramos a sábado santo)
Pentecostés (50 días después de la Pascua o resurrección de Jesús)
LA VIDA DE CRISTO
Los hechos que vivió Jesús durante su existencia han sido la base para la fundación del cristianismo y el establecimiento de una nueva cronología a partir de su nacimiento.
AÑO 0 - NACIMIENTO
Jesús nació en Belén, donde acudieron José y María para inscribirle en el censo. Entonces reinaba Herodes el Grande, años antes de nuestra era.
AÑO 3 - HUIDA A EGIPTO
La familia viajó a Egipto para huir de la persecución del rey de los judíos, que ordenó la degollación de los niños menores de dos años.
AÑO 9 - PRIMEROS AÑOS
Para cumplir con los requisitos de la ley judía, Jesús había sido circuncidado y presentado en el templo, un lugar al que volvió ya siendo joven, durante la fiesta de la Pascua.
AÑO 12 - VIDA OCULTA
Según los escritos de los Evangelios, desde que Jesucristo tuvo 12 años hasta que empezó su vida pública pasaron 18 años, en los que se desconoce lo que pasó. A partir de esta etapa elige a sus primeros discípulos y comienza su predicación.
AÑO 30 - BAUTISMO
Juan Bautista bautiza a Jesús en el río Jordán, que luego se retira al borde del desierto durante 40 días de ayuno y meditación, en los que sufre las tentaciones del demonio. Después vuelve a Galilea, visita su hogar en Nazaret y se traslada a Cafarnaum.
AÑO 31 - DONDE VIVIÓ
Después de recibir el bautismo a orillas del río Jordán, Jesús comenzó su predicación en Galilea y pasó sus últimos momentos en Jerusalén.
AÑO 32 - PREDICACIÓN Y MILAGROS
Jesucristo comienza a predicar en compañía de sus discípulos y sufre la incomprensión de fariseos y saduceos. Durante esta época realiza milagros que hacen aumentar el número de sus seguidores. En sus últimos días, viaja a Jerusalén, donde expulsa a los mercaderes y cambistas del templo, y los sacerdotes y escribas conspiran contra él.
AÑO 33 - LA ÚLTIMA CENA
Tras estos acontecimientos, Jesús celebra la cena de Pascua con sus discípulos, momento en el que se constituye el principal sacramento de la Iglesia: la eucaristía. Después de esta Última Cena se retiró al huerto de Getsemaní, donde fue arrestado. El consejo supremo de los judíos, el Sanedrín, le condenó a muerte por blasfemia, una pena ratificada por el procurador romano Poncio Pilatos.
MUERTE Y RESURRECCIÓN
Jesucristo fue llevado al Gólgota, donde se le crucificó y se le llevó a una tumba, aunque no se encontró el cuerpo. Los apóstoles, después de verle y escucharle en Jerusalén y sus proximidades, proclamaron su resurrección, un hecho que los cristianos consideran una doctrina esencial y significa la esperanza de una vida después de la muerte. Sus discípulos también vieron su posterior ascensión a los cielos.
