Criptomoneda en contra del sistema

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A pesar de que su uso está mayormente extendido en la web profunda y entre los activistas informáticos, Bitcoin acapara la atención de analistas que se mantienen atentos ante su evolución. Se trata de un sistema monetario encriptado, aparecido en 2009.

Si bien está extendida la idea de que el sistema Bitcoin nació como una alternativa para mantener las transacciones comerciales vía internet por fuera del control de entidades financieras centralizadas, su origen es poco claro y ha sido objeto de todo tipo de conjeturas. Se adjudica su creación a una persona —o grupo de personas— bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto, que diseñó el protocolo Bitcoin en 2008 antes de crear una red bajo el mismo nombre en 2009 tras la crisis financiera mundial.

Una semana atrás, esta moneda virtual sufrió una caída estrepitosa en su cotización, llegando a los USD 54 luego de haber trepado hasta los USD 266, de acuerdo a los datos de la plataforma Mt. Gox, que administra el 80 % de los intercambios de Bitcoins. Aunque sus usuarios alegan que se trata de una herramienta para un nuevo orden financiero mundial, lo cierto es que su uso se ha extendido velozmente en sitios de transacciones comerciales anónimas, como el caso del portal Silk Road, dedicado al comercio de drogas principalmente.

Pero Bitcoin no es la única moneda virtual; existen otras que también están basadas en un sistema encriptado y pueden, a su vez, cambiarse a divisas “reales”. Al cierre de esta edición, el precio más alto en la jornada cambiaria del día ha sido de USD 136 por Bitcoin. Otras monedas del mismo tipo son los Litecoins, a USD 2,31 cada una, y los PPCoins, a USD 0,22 por unidad.

¿Cómo funciona?

Bitcoin se diferencia de otros sistemas como Paypal o similares por el hecho de no necesitar ninguna entidad financiera que avale su circulación. Para ello, sus creadores han desarrollado un sistema criptográfico que nos asegura que el dinero que recibimos es real, aunque desconozcamos el origen del mismo.

Para empezar a utilizar este sistema monetario es necesario descargar un software basado en protocolo P2P (peer to peer), disponible en bitcoin.org. Esto nos permitirá conectarnos a la red de usuarios de Bitcoin y, a partir de este momento, podremos realizar transacciones seguras mediante dos claves: una de ellas se mantiene oculta en nuestra computadora, y la otra es pública y permite que otros usuarios puedan enviarnos Bitcoins.

Al momento de realizar una transacción, el software genera una operación matemática que permite la verificación de la operación por parte del sistema. Esto genera un registro de transacciones que asegura que un usuario no pueda cometer fraude empleando Bitcoins que no posee.

Para acceder a Bitcoins, basta con acudir a sitios de comercialización de esta moneda como Mt. Gox, en donde se pueden adquirir a través del intercambio de otras monedas. Por el momento, no existen muchas opciones para utilizar esta moneda virtual en compras corrientes, salvo algunas empresas creadas por entusiastas y usuarios de este sistema.

Inflación en línea

Con un futuro todavía incierto y cada vez más personas interesadas en utilizar este sistema que escapa del control de las grandes entidades financieras, los análisis acerca del Bitcoin se suceden a buen ritmo en sitios especializados. Una de las voces calificadas en el tema es el español Juan Ramón Rallo, doctor en Economía y quien desde su página juanramonrallo.com publica periódicamente artículos que hacen un seguimiento de la evolución de esta moneda. Un aspecto que ha llamado la atención ha sido su alta volatilidad en los últimos días. Cayó hasta los USD 50 u 80 luego de haber alcanzado un pico de USD 260.

Rallo asegura en un artículo de análisis que, si bien el futuro del Bitcoin es incierto, no por ello cabe considerarlo una burbuja. “Es un activo en proceso de monetización que puede terminar desmonetizado o ampliamente monetizado. Las fluctuaciones violentas en su precio serán la norma y no la excepción en estas fases preliminares de monetización. De ahí que la discusión teórica sobre el futuro de Bitcoin requiera de una visión más a largo plazo que la que nos proporciona su serie de precios de anteayer”, asegura el especialista.

Para Gavin Andresen, responsable de la Fundación Bitcoin, esta fluctuación brusca se debe enteramente al fenómeno conocido como especulación. “Hubo mucha especulación de corto plazo, por gente que vio que el precio subía y quiso hacer dinero, y luego intentó escapar antes de que el precio se desplomara”, dijo.

Si bien Andresen reconoce que la volatilidad del precio no es buena para el Bitcoin, asegura que —a medida que aumente su valor y que las infraestructuras que lo rodean alcancen cierta madurez— su precio en relación a las otras divisas tenderá a estabilizarse. Aunque aclara que este proceso puede llevar varios años e incluir momentos caóticos.

De acuerdo a algunos analistas, el alza vertiginosa que conoció el Bitcoin habría sido provocada por inversores rusos y chipriotas que buscaban poner a buen recaudo sus euros cuando estalló la crisis financiera en Chipre. Pero para el profesor de economía Steve Hanke, de la universidad John Hopkins de Baltimore, Maryland, EE. UU., la burbuja de los Bitcoins explotó por la presión de inversores mayoritariamente estadounidenses.

El Bitcoin sigue siendo “una aventura especulativa, muy insegura”, al tratarse de “una moneda que no está respaldada por un bien” real, pero que es utilizada como una inversión, destaca Hanke.

¿Qué es el Bitcoin?

Es una moneda digital con sistemas punto a punto (P2P) de código abierto. Se trata de un protocolo y un software que permiten realizar pagos en todo el mundo.

¿Se pueden cambiar Bitcoins por dinero?

Sí, pero se necesita una cuenta de Bitcoin con saldo y acceso a webs de cambio como Mt. Gox, que aplican una comisión para convertir la moneda virtual en dinero real. También puede hacerse a la inversa: comprar Bitcoins con dinero en efectivo para hacer transacciones online.

Guía Bitcoin

Para empezar a usar Bitcoins, el usuario debe crear una billetera virtual. Esto puede hacerse mediante una descarga de la aplicación original para Bitcoins, disponible en www.weusecoins.com o a través de portales webs como Coinbase y similares. Este método nos permitirá el almacenamiento de nuestros Bitcoins, así como futuras transacciones con empresas u otros usuarios particulares de la moneda.

Para cargar nuestra billetera virtual, tenemos dos opciones. Podemos adquirir Bitcoins en sitios habilitados para su comercialización como Mt. Gox, en los que podemos comprar Bitcoins a partir de dólares u otras divisas de acuerdo a la cotización del día. La segunda opción consiste en el proceso conocido como minería. Para que las transacciones en Bitcoins sean posibles, se necesitan bloques de datos que aseguren el alojamiento de estas operaciones. El usuario que a través de su ordenador descubra bloques de datos para el registro de transacciones, es recompensado con Bitcoins. Para ello, se necesita una computadora de características muy avanzadas y el software para minería.

Con nuestra billetera cargada de Bitcoins, podemos empezar a efectuar transacciones con usuarios o empresas que aceptan esta divisa. Existen hasta ahora muy pocas opciones, entre ellas algunos sitios que comercializan servicios webs y similares. Algunos sitios de compraventa, como el mercado negro virtual Silk Road, se manejan única y exclusivamente con Bitcoins debido a la garantía de anonimato.

david.messina@abc.com.py