Diario de una amistad

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Miep Gies ayudó a Ana y a su familia a esconderse de los nazis en Amsterdam hasta que fueron descubiertos y deportados.

Miep Gies, la última sobreviviente del grupo que ayudó a Ana Frank y a su familia a esconderse de los nazis en Amsterdam durante la Segunda Guerra Mundial, murió a principios de enero de 2010. Miep y su marido, Jan, ayudaron a la familia de Ana a ocultarse de los nazis
en un almacén secreto en una casa de Amsterdam. Ana (Annelies Maria Frank Höllander) nació el 20 de junio de 1929. Era hija de Otto Heinrich y Edith. Tenía una hermana llamada Margot, que era dos años mayor que ella. En su corta existencia, Ana Frank vivió momentos muy difíciles, primero en Frankfurt, Alemania, tras el advenimiento de Hitler al poder, y luego en Holanda, durante la ocupación nazi en ese país. Buscando escapar de estos últimos —la familia era judía—, se trasladaron a vivir a Amsterdam, Holanda, en 1941, donde por un tiempo estuvieron tranquilos lejos de las garras de los nazis. Inicialmente, solo Otto —que era empleado bancario— se había ido a vivir a Amsterdam; mientras, la familia quedó en Aquisgrán. Más adelante, se mudan a una nueva casa en la plaza Merwedeplein, en Amsterdam. Aunque Ana y su hermana se criaron como holandesas, no olvidaron sus raíces alemanas y judías. Lastimosamente, no pudieron escapar por largo tiempo de los largos tentáculos de los nazis. En 1942 los judíos recibieron la orden de presentarse para ser enviados
a campos de trabajo. Entonces, la familia no tuvo más remedio que huir nuevamente y buscar un nuevo refugio. El 6 de julio de ese año se mudaron a un cuarto —una buhardilla a la que llamaron  "el anexo secreto"—ubicado en lo alto de las oficinas donde trabajaba Otto, gracias a Miep, su marido, Jan, y otros amigos. Si bien Miep Gies —Hermine Santruschitz, 15 de febrero de 1909— había nacido
en Viena dentro de una familia cristiana, se trasladó a Leiden en 1920 para escapar del hambre. Fue criada por una familia holandesa que se mudó a Amsterdam dos años después.

Comenzó a trabajar como oficinista en una fábrica textil pero perdió su trabajo en 1933 cuando se profundizaba la crisis
económica. Después fue empleada por el padre de Ana, Otto Frank, que era director de una compañía productora de pectina.

Miep se casó con su novio holandés, Jan, en 1941. Como ambos se habían hecho amigos de la familia Frank, cuando Otto les pidió ayuda, accedieron a esconderlo a él y a su familia en el anexo secreto, dándoles comida diariamente y sirviendo de nexo con el mundo exterior. El
4 de agosto de 1944, después de 25 meses escondida, la familia Frank fue arrestada, pero un oficial austriaco de las SS salvó a Gies del cautiverio por simpatía, con la condición de que prometiera no huir. El 3 de setiembre, los prisioneros judíos, después de un periodo en Westerbork —principal campo de concentración en Holanda—, fueron enviados en vagones para reses hacia Auschwitz, destacado
centro de exterminio en territorio polaco ocupado por los alemanes.

El anexo secreto fue saqueado por la Gestapo. Días después, entre viejos periódicos desperdigados en el suelo, Miep y Bep, una amiga, encontraron el diario. Miep nunca lo leyó y lo guardó hasta que Otto Frank regresó a casa, cuando terminó la guerra. Él lo publicó en 1947.

Traducido a más de 70 idiomas, el diario sigue siendo uno de los libros más vendidos del mundo y describe gráficamente la vida durante aquellos años. Todos los que compartieron el encierro en el anexo secreto con Ana y su familia murieron. Luego de permanecer en Westerbork y Auschwitz, Margot y Ana fueron trasladadas al campo de Bergen- Belsen dos meses antes de que se produjera la muerte de su madre. En febrero de1945, ambas contrajeron tifus. Primero falleció Margot. En marzo, Ana, vencida por la angustia de la pérdida de su hermana,
falleció dos meses antes de la liberación de Holanda.

Otto Frank sobrevivió gracias a que fue enviado al hospital del campo en noviembre. Permaneció allí hasta el 27 de enero de 1945, cuando el lugar fue liberado por el Ejército soviético. Más adelante fue a vivir a Birsfelden, cerca de Basilea, y hasta el día de su muerte, el 19 de agosto de 1980, se dedicó a difundir el legado de Ana. El diario fue, es y será, un símbolo de optimismo y heroísmo ante la adversidad. Después de la guerra, Miep dio conferencias para mantener viva la memoria de Ana y mantuvo correspondencia con gente de todo el mundo. También hizo campaña contra la negación del Holocausto y otras causas. Ha recibido honores de varios gobiernos e instituciones, y el año pasado la Unión Astronómica Internacional le puso su nombre a un asteroide.

A comienzos de este mes, luego de una corta enfermedad, Miep Gies, la última sobreviviente del grupo que ayudó a Ana Frank y a su familia a esconderse de los nazis en Amsterdam durante la Segunda Guerra Mundial y a conservar sus diarios, murió. En febrero de este año, hubiera cumplido 101 años. Hasta el último día de su vida siguió recibiendo un sinnúmero de cartas procedentes de todo el mundo, con preguntas sobre Ana Frank y sobre el tiempo que pasó escondida en la buhardilla.

Cómo se salvó el diario