El 17 de abril fue un día normal en la blanca Washington DC, aun así, una nave espacial sobrevolaba la capital estadounidense, a bordo de un avión Boeing 747 modificado por la NASA (foto pequeña). Era el Discovery realizando su último viaje, desde Cabo Cañaveral, Florida, hasta el hangar del Museo Nacional del Aire y del Espacio, del Instituto Smithsonian, en el aeropuerto de Dulles, Virginia. Allí quedará para muestra de su rica historia a favor del desarrollo de la ciencia y la astronáutica.
El Discovery formó parte del programa de Transbordadores Espaciales de la Administración Nacional de Aeronáutica Espacial (NASA) de los Estados Unidos por 27 años. Llevó a cabo unas 39 misiones, que lo catalogan como la nave espacial que más trabajo tuvo en la carrera espacial.
El transbordador fue lanzado en 1984 por primera vez, para transportar a seis astronautas en órbita y lanzar dos satélites de comunicación. A partir de allí, los arduos trabajos del Discovery no cesaron. Fue el primer transbordador pilotado por una mujer, la astronauta Eileen Collins, en 1995, y el primero que llevó a un cosmonauta ruso a bordo de una nave estadounidense.
En 1998, llevó al espacio a John Glenn, el primer estadounidense que orbitó la Tierra y que, a los 77 años, se convirtió en el astronauta de más edad. Aunque una de sus mayores hazañas probablemente haya sido poner en órbita al telescopio espacial Hubble, el mayor lente que inventó el ser humano y que se encuentra orbitando nuestro planeta para entender el origen del Universo y estudiar todo el cosmos.
El Discovery tiene el mérito, además, de haber sido dos veces el primer transbordador en regresar al espacio después de una tragedia. En 1998, después de que la nave espacial Challenger explotara, en 1986, y nuevamente en el 2005, luego de la desintegración del transbordador Columbia en febrero de 2003.
Su última misión la realizó en 2011. Tras varias postergaciones, el Discovery partió en febrero del año pasado rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI), adonde concurría para envío de astronautas y suministros. En el último viaje, la misión fue llevar y acoplar a la EEI el módulo multipropósito Leonardo, encargado de varias tareas y también al robot humanoide Robonaut 2, para ejecutar trabajos difíciles para los humanos en condiciones extremas. El robot también se encarga de tuitear desde el espacio.
De esta forma, la NASA puso fin a su programa de transbordadores el año pasado, luego de 30 años de trabajo, para centrarse ahora en misiones de exploración a distintos asteroides o alcanzar el planeta Marte. Los viajes espaciales, a partir de este momento, quedan en manos de las empresas privadas.
Según Félix Piriyú, secretario del Centro de Investigación y Difusión Astronómica (Cedia), el programa de los transbordadores espaciales tuvo mucha importancia para el desarrollo de la astronáutica. “Un punto clave en el desarrollo del programa de los transbordadores fue la capacidad de carga que podían poner en el espacio, unos 24.000 kg en órbita baja terrestre. Estas supernaves podían poner un satélite en órbita, capturar un satélite defectuoso y arreglarlo en el espacio; los transbordadores fueron los encargados de realizar el mantenimiento y reparación del telescopio espacial Hubble”, indicó el experto.
Piriyú recordó que lo destacable de los transbordadores era que estas naves eran reutilizables, ya que en aquel entonces era un nuevo concepto frente al clásico cohete de un solo lanzamiento y un solo uso.
“Los transbordadores fueron de vital importancia para poner en órbita la Estación Espacial Internacional; con cada misión fueron llevando al espacio y ensamblando parte por parte la EEI, también los transbordadores fueron los encargados de llevar astronautas y carga hacia y desde la EEI”, señaló.
El miembro de Cedia señala que uno de los grandes logros del Discovery fue lanzar el telescopio Hubble, ya que cambió la forma de ver el Universo. “Al Discovery le cupo realizar misiones de importancia; una de ellas fue poner el telescopio espacial Hubble en órbita; si bien no podemos decir que dicha nave haya cambiado algún concepto de la astronáutica, desde que el Hubble estuvo operativo nuestra visión del Universo ha cambiado drásticamente. Este transbordador también realizó dos de las misiones de mantenimiento del telescopio espacial. Otro de sus méritos fue llevar al espacio al astronauta de mayor edad, John Glenn, de 77 años”, recordó.
Consultado sobre la controversia que existe acerca de la inversión que se realiza en la investigación y la industria astronáutica, en vez de invertir en salud o educación, Piriyú señaló que no se puede obviar el gran aporte del estudio del espacio en la vida diaria. “El problema del hambre se debe principalmente a una mala distribución de los alimentos, no pasa por usar el dinero destinado a la tecnología para resolver dicho problema. Llegar al espacio no es una cuestión de gente obsesionada que no ve las demás necesidades de la humanidad; desarrollar tecnología espacial nos permitirá salir del planeta y colonizar otros sitios; eso es a largo plazo. A mediano y corto plazo, los avances en la producción de materiales resistentes y económicos redundarán en beneficios para la sociedad; los experimentos en gravedad cero ayudan también en el desarrollo de nuevas medicinas. Lo que se invierte en tecnología e investigación beneficia a la comunidad”, expresó.
Aunque la era de los transbordadores haya terminado, la carrera espacial sigue su curso. En Cedia informaron que la empresa SpaceX desarrolló el cohete Falcon 9 junto con la cápsula Dragon, ambos probados exitosamente. La otra empresa se llama Orbital Science Corporation, con su lanzador Antares y su cápsula Cygnus, que aún no han volado, pero su primer despegue está programado para julio de este año.
Días pasados fuimos testigos del primer vuelo privado que se acopló a la Estación Espacial Internacional y marcó un nuevo rumbo en la historia de la astronáutica. El Falcon 9 partió del centro espacial de Cabo Cañaveral con la misión de transportar la cápsula Dragon, que lleva 550 kg de suministros a la EEI, entre los que se mencionan alimentos, ropas y equipos científicos para los astronautas. A diferencia de los transbordadores, no estará tripulada, ya que de los pasajeros está encargada la nave rusa Soyuz.
Mientras el Discovery forma parte del acervo del Museo del Espacio de
Washington, el Falcon 9 pretende protagonizar los siguientes trabajos espaciales.
Mundo del Discovery *
- Completó 39 misiones, más que cualquier otra nave espacial
- Viajó más de 230 millones de km en el espacio
- Pasó un total de 365 días en el espacio
- Puso en órbita el telescopio espacial Hubble en abril de 1990
- Fue el primer transbordador en ser pilotado y comandado por una mujer, Eileen Collins, en 1995 y 1999
- Llevó al primer astronauta afroamericano que realizó una caminata espacial, Bernard Harris, en 1995
- Transportó al primer miembro del Congreso de los Estados Unidos, el entonces senador Jake Garn, en 1985
- Entregó parte del laboratorio japonés Kibo a la Estación Espacial Internacional, en 2008
- Fue el primer transbordador en encontrarse con la estación espacial rusa Mir, en 1995
- Transportó un total de 180 personas en 27 años
* Fuente: Nasa.gov
