El negocio florece

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¡Bienvenida, primavera! La estación más linda del año se inicia mañana. Las flores y plantas muestran sus más alegres colores. Nuestro país ofrece cultivos de rosas, crisantemos, gipsófilas, gladiolos y otras bellezas. Solo resta elegir lo que el Paraguay produce y abrir el corazón para que el renacimiento de la naturaleza nos llene de buena energía.

La diversidad de clima y tierra que tiene nuestro país lo hace apto para producir variadas flores. El panorama para quien quiera dedicarse a este menester es alentador, ya que existe un mercado seguro, así como técnicas y asistencia para la producción. “Es de alta rentabilidad. La tasa de retorno de inversión es del 27 al 28 %”, afirma la Ing. María Angélica Centurión, coordinadora del proyecto a nivel nacional de Industrias de orquídeas, que se viene implementando desde enero de este año y continuará hasta el 2017. Es, además, jefa del departamento de Floricultura de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

El principal sistema de producción es al aire libre, que ocupa más del 80 % de la superficie destinada a la producción de flores. En este contexto, la ciudad de Cabañas constituye una de las más fértiles; es, de hecho, el centro de la floricultura nacional, seguida por otros sectores, como Caacupé, Itauguá Guazú, Luque, Areguá y otros. En Caacupé, por ejemplo, se encuentra el Centro Expoflora, ubicado a unos 54 km de Asunción y que cuenta con apoyo del Gobierno de China, Taiwán. Nuclea a pequeños productores que reciben capacitación permanente para mejorar la calidad de los cultivos de orquídeas, principalmente.

En Cabañas pululan los viveros; algunos de los más visitados son el Vivero de Plantas de Arnulfo Giménez, quien tiene una sorpresa próxima a develar. “Estoy trabajando para crear un bonsái nunca antes visto”, adelanta entusiasmado. Lleva 25 años dedicándose a las flores y plantas, y no tiene queja alguna.

El paraíso de Cabañas es otro sitio en el que se puede encontrar belleza y color. Es de Óscar Balbuena y su producción llega a Ciudad del Este. “Trabajamos bien, pero nos tropezamos con el costo de las semillas que debemos importar y el pago en dólares. Acá nos dedicamos al cultivo de las flores, desde la semilla, y todo el proceso requiere de tiempo y dedicación”, asegura.

Las Dalias es otro lugar en el que los colores estallan. Allí puede encontrar dalias desde G. 5000, de todos los tonos y tamaños. “Cultivamos todo el año”, dice Lidia Gamarra. Cuenta con más de 20 variedades. “La inversión es mucha, pero se gana bastante”, admite.

En líneas generales, la especie de mayor cultivo es la rosa, seguida del crisantemo. Muy cerca están las gipsófilas, aster, limonium, lisianthus, gladiolos, shelitzia o ave de paraíso. También ocupan un lugar importante los claveles, lilium y alelíes.

¿Por qué el crecimiento del cultivo de las flores? Ello se da gracias a que el estigma de que las flores son solo para los camposantos fue desapareciendo. Hoy se compran también para decoración en casas, hoteles y eventos. Días como de los enamorados, la madre y otros tantos festejos ayudaron a que ello ocurra. El de los enamorados lleva ventaja. Su impacto es tal que, en los días previos, una florería multiplica sus ventas hasta 10 veces. Es que las flores nos hablan, nos cuentan la historia de nuestra vida. Unas veces hablarán de la amistad y el amor; y otras de la partida, pero siempre son el regalo perfecto.

Actualmente, los consumidores paraguayos prefieren especies diversas. Las rosas siguen siendo las favoritas, expresa Teti Llano, propietaria de la florería My Garden. Elogia la producción nacional de orquídeas gracias al Gobierno de la República de China, Taiwán, que aumentó la cooperación técnica para la mayor producción de estas bellezas.

La señora Llano lleva más de 40 años en el mercado y a lo largo de este periodo vio crecer el negocio de las flores. “Vamos mejorando”, admite. Aunque en su florería trabaja mucho con las importadas.

La florería Franco también es otro referente en este comercio. Su producción es netamente nacional. Sobre una superficie de 5 ha, aproximadamente, en Itauguá Guazú cultiva rosas, crisantemos, gipsófilas, aves de paraísos y otras variedades. “Es un negocio rentable”, manifiesta.

La Ing. María Angélica afirma que esta consolidación se debe a que los ciudadanos también están aceptando más las flores nacionales. Destaca el papel de la floricultura en la economía paraguaya no solo como fuente de divisas, sino también de empleo, pues el sector genera puestos de trabajo directos e indirectos; muchos de ellos son ocupados por mujeres y muchas de ellas son cabezas de hogar, como es el caso de Ramona de Rolón, de la ciudad de Cabañas. Ella, junto con sus hijos, se dedica al cultivo de rosas, que luego las vende a G. 2000. Variadas especies y muy coloridas resaltan “en su patio”.

María Angélica revela que, a nivel país, más de 800 familias se dedican a la floricultura, las plantas ornamentales, hojas de interior y exterior. “Este número abarca todo lo que implica jardinería”, indica.

Según sus registros, la producción nacional de flores cubre en la actualidad el 20 % de toda la demanda local, mientras que el restante lo ocupan las importadas. “No es el porcentaje ideal, pero vamos avanzando”.

Desde su punto de vista, se necesita fomentar y aumentar la producción. “Para lograr este objetivo es fundamental que todos los entes involucrados trabajen de forma coordinada”.

Es que, como los demás rubros, el de la floricultura tampoco está exento de obstáculos. La deficiencia más notoria en el rubro y con la cual tropieza el productor, según la profesional, es la falta de semillas de algunas especies, como gladiolos, gipsófilas, aster y lisianthus, cuya producción depende exclusivamente de la compra en el extranjero. “Esto se puede vencer si los productores se organizan mejor y realizan una calendarización de compra de los insumos requeridos para la producción de las diferentes especies florícolas”.

Agrega que la demanda tanto de flores nacionales como importadas totaliza USD 6,5 a 7 millones al año. Por de pronto, lo que se busca es potenciar y posicionar la producción nacional con calidad, cantidad y continuidad en la producción. Definitivamente, hace falta consumir lo que el Paraguay produce, para que el rubro ¡florezca! Pongamos flores nacionales fuera y dentro de la casa, porque mañana se inicia ¡la estación más linda del año! ¡Bienvenida, primavera!

La tradición de regalar flores

Existen diferentes teorías sobre el origen de esta costumbre. La más antigua nace en Oriente, donde surgieron las claves ocultas del lenguaje de las flores. A este respecto, hay una vieja leyenda: un ángel fue expulsado del paraíso, por haberse enamorado de una mujer mortal. El ángel solo sería perdonado si plantaba la flor nomeolvides por todo el mundo. Cuando se lo contó a su enamorada, a pesar de la dificultad, ella prometió ayudarle en su tarea. Tanto amor y sacrificio conmovieron a Alá, quien otorgó la inmortalidad a la mujer y abrió las puertas del paraíso a los amantes.

Sea cual sea su origen, lo cierto es que, a través de los siglos, se mantuvo presente en distintas culturas. La verdadera época de esplendor del lenguaje de las flores fue el Romanticismo, cuando se utilizaban para que los amantes se comunicaran, y que fue pasando de generación en generación como un delicioso secreto familiar.

Sepa más

En la ciudad de Cabañas:

Cultivo de rosas, de Ramona Rolón, (0982) 904-619.

Vivero Enmanuel, (0972) 786-166.

Las Dalias, (0983) 174-591.

El paraíso de Cabañas, (0982) 270-098.

Vivero de plantas y orquídeas, (0981) 364-258.

En Asunción:

Flor & Shopping, (021) 611-272 (Shopping Mariscal).

En Limpio:

Vivero F&F, Abasto Norte, km 22,5 de la ruta 3 General Aquino. (021) 781-092

En Caacupé:

Centro de Floricultura de la Misión Técnica Taiwanesa, Caacupé, (0511) 241-039.

ndure@abc.com.py