Una de las ciencias más antiguas de las que se tienen datos es la astronomía, la disciplina encargada de estudiar los astros y explicar racionalmente el funcionamiento del universo a través de observaciones con instrumentos potentes. Probablemente sea una de las pocas ciencias en las que es más difícil tratar con los objetos directos de estudio. Aun así, el cosmos sigue sorprendiendo por la belleza y misterio que posee.
En Paraguay no se cuenta aún con la carrera de Astronomía, aunque hay cinco grupos que se dedican a la divulgación y popularización de esta ciencia: el Centro de Difusión e Investigación Astronómica (Cedia), el Club de Aficionados a la Astronomía, el Club de Astrofísica del Paraguay (CAP), la Sociedad de Estudios Astronómicos (SEA) y Astronomía Paraguay (AstroPy), que realizan actividades frecuentes para que la ciencia del espacio no sea desplazada por otras.
Todas ellas cuentan con telescopios propios para organizar observaciones de distintas astros; sin embargo, es la Universidad Nacional de Asunción la que tiene el telescopio más potente del país. Escondido en la Facultad de Politécnica, en el campus de la UNA en San Lorenzo, y entre una cancha de fútbol y un polideportivo, que perturban la actividad científica por la luminosidad, se levanta el Observatorio Astronómico Prof. Alexis Emilio Troche Boggino, inaugurado en el año 2000 mediante una donación del Japón.
Gracias a este complejo de 300 m2, se pueden realizar observaciones de la Luna, el Sol, planetas de nuestro sistema solar, estrellas de nuestra galaxia y diversos cuerpos celestes, tanto para su difusión como para investigaciones científicas.
Gracias al eclipse solar de noviembre de 1994, que se vio de forma espectacular desde Paraguay, la Universidad de Meisei (Japón) contactó con autoridades de la UNA para informar que el Gobierno del país asiático estaría interesado en montar un observatorio astronómico de gran soporte en las instalaciones de la casa de estudios.
En contacto con astrónomos profesionales del Observatorio Nacional de Mitaka, la Unión Astronómica Internacional y la Oficina del Espacio Exterior de las Naciones Unidas, profesores e investigadores de la Facultad de Politécnica de la UNA lograron realizar los preparativos para la gran aventura científica.
Recién en 1998 se lograron aprobar los proyectos, lo que desembocó en la donación de los equipos, asesoramiento técnico y montaje del primer gran observatorio nacional del Paraguay. El sueño se convirtió en realidad gracias al Proyecto de Cooperación Cultural del Gobierno del Japón. Luego de mucho trabajo, el laboratorio científico fue inaugurado el 6 de junio de 2000.
El nombre Alexis Troche Boggino está vinculado enormemente a la astronomía. Fue un destacado profesor, miembro de la Unión Astronómica Internacional y estudioso del campo de la astrofísica. En homenaje a sus aportes a la UNA y la ciencia en general, se decidió que el observatorio llevara su nombre. Falleció en Asunción, en julio de 2002, a la edad de 55 años.
Investigación y difusión
Aunque no se cuente todavía con profesionales astrónomos en el país, y los recursos sean escasos y hasta inexistentes, a veces, los encargados del observatorio, profesor Fredy Doncel y el físico José Gómez, comentan que algunas investigaciones del observatorio ya fueron publicadas en prestigiosas revisas científicas como Nature o Astrophysical Journal. Los estudios estuvieron abocados a observaciones del Sol y estrellas variables.
Sin embargo, el telescopio también cumple con la tarea de difundir la astronomía a través de observaciones abiertas a todo público. Lamentablemente, en los últimos años, el techo sufrió una avería que no podía solucionarse por problemas burocráticos y de recursos financieros. Hoy, luego de mucho tiempo, el observatorio vuelve a abrir sus puertas para todos los curiosos y estudiosos de los astros en el país.
En las últimas semanas, se pudieron ver planetas como Venus, Marte, Júpiter y Saturno, además de la constelación de Orión, especialmente el cinturón, conocido popularmente como “Las tres Marías”. Aún hay mucho por descubrir en el cielo y mucho que aprender de los astros. Llevamos una larga historia desde el comienzo de todo con el Big Bang, pero el universo sigue encerrando misterios que la ciencia podría revelar.
El observatorio en datos
Inaugurado en junio de 2000
Fue posible gracias a una donación del Japón
Lleva el nombre de un importante astrofísico paraguayo: Alexis Troche Boggino
Es un telescopio reflector Cassegrain de 45 cm de diámetro
Pesa aproximadamente unos 1400 kg
Posee un sistema de control por consola, computarizado
Tiene un sistema automático de localización y seguimiento de objetos celestes
Cuenta con dos telescopios refractores de 8 cm de diámetro
Posee un sistema de dos cámaras de CCD para obtención de imágenes con 1.200.000 píxeles
Dos computadoras para procesar imágenes del telescopio
Tiene también un fotómetro fotoeléctrico con sistema de contador de fotones y filtros de transmisión.
