Juegos de destrezas ecuestres
Un juego de caballería muy popular en la colonia y vigente hasta nuestros días es la corrida de sortijas.
Para ello, se arreglaba “una pista en cuyos extremos se colocaba un poste de madera de roble, de tres a cuatro varas de alto, de donde pendía una sortija de un diámetro aproximado de una pulgada, la cual estaba encajada en otro hierro que se podía sacar con facilidad; los caballeros debían correr al galope de sus caballos y, sin detenerse, meter la punta de la lanza o vara en la sortija que pendía y oscilaba al viento”. Otros derivados del juego de la sortija fueron los llamados estafermos, cabezas, parejas, alcancías y hachazos.
El juego estafermo es una voz italiana que deriva de sta fermo, estar quieto. Era una figura de hombre de trapo con un escudo en la mano izquierda y, en la derecha, una correa con unas boleadoras pendientes, o bien un saco de arena. Era colgado en un mástil de madera que se movía en derredor de un gozne.
Los caballeros se colocaban en fila y, haciendo correr sus corceles, debían atravesar con su lanza el escudo del estafermo. Si el golpe no era ejecutado con destreza, el “pelele” giraba y golpeaba al jinete en la espalda con las boleadoras o el saco de arena.
Las cabezas consistían en un juego de destreza de lanza u otras armas, para lo cual se ponían en el suelo del picadero, sobre una estaca, cabezas simuladas, las cuales había que atravesar con dardos de ciprés, al galope del caballo, considerándose falla el tocar otra parte que no fuera la cabeza.
Cambio de mano
Los automóviles, en sus inicios, no fueron otra cosa que vehículos de tracción a sangre a los que se les acopló un motor. Por ello, muchos detalles seguían fieles a sus funciones originales. Uno de estos detalles fue la ubicación del volante del conductor: a la derecha, recordando los tiempos en que debía utilizar el látigo para “imprimir” velocidad a los matungos, sin poner en peligro a los pasajeros.
Desde 1906 hasta 1945, en nuestro país se conservaba la izquierda en el tránsito, pero ese año se decretó el cambio de mano, conservando el carril derecho de las rutas.
Casa presidencial
La desaparecida mansión de la esquina de las calles Presidente Franco e Independencia Nacional, que perteneció al general Vicente Barrios, yerno del presidente Carlos Antonio López y ministro de Estado durante el gobierno del mariscal López, fue la residencia céntrica de don Juan Gualberto González cuando ocupaba la Presidencia de la República (1890-1894).
La residencia suburbana de dicho mandatario estuvo ubicada en el sitio donde hoy se levanta el colegio San José.
Día del Niño
La primera fecha de la conmemoración del niño paraguayo fue establecida el 15 de mayo de 1919, por iniciativa del profesor Julián Rojas Chilavert, director de escuelas. Esa vez, se dispuso por el Ministerio de Justicia, Culto e Instrucción Pública que el 13 de mayo de cada año se celebrara el Día del Niño, “para que la niñez tenga su expansión espiritual y vaya teniendo conciencia de sus deberes con la patria”.
Posteriormente, el 21 de julio de 1948, el Gobierno del Dr. Juan Manuel Frutos decretó el festejo del Día del Niño cada 16 de agosto, en conmemoración a los mártires de Acosta Ñu.
La guerra del Paraguay
Una de las tantas versiones acerca de los orígenes o las causas que llevaron al Brasil, la Argentina, el Uruguay y el Paraguay a enfrascarse en la terrible Guerra de la Triple Alianza dice que el estallido de la Guerra de Secesión en los Estados Unidos, en 1861, privó a la Gran Bretaña del algodón que le proveía el sur esclavista.
La falta de materia prima habría provocado una gran crisis en las hilanderías inglesas, la que habría llevado a los británicos a buscar nuevas fuentes de explotación: la India, Egipto, Siam, China y Brasil.
La ausencia del algodón norteamericano habría inducido a los ingleses a fijarse en el Paraguay como posible productor algodonero, pero la negativa de Solano López a integrarse a los consorcios algodoneros ingleses habría sido la causa del conflicto, para lo cual los ingleses habrían contado con eficientes instrumentos: Mitre y Pedro II.
Si bien es atractiva, según los estudiosos, esta versión no pasa de ser mera especulación.
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