Emilio García lanza su primer disco como solista, como un legado por su paso por la música durante casi 40 años. “Lo que quiero demostrar con el disco y con la foto que lo ilustra, captada en la cantera de Pirayú, es que a veces no valoramos en su justa dimensión muchas cosas; lo primero y principal, la familia, a la cual descuidamos debido a metas, sueños, etc., y después lo más grande que tenemos, que es esta naturaleza, que es un milagro. Lo que pretendo con este disco y con la canción principal Toda la vida vale es que prestemos un poco más de atención en dónde estamos parados”.
-¿Por qué 13 temas?
-Fue una coincidencia. En un momento fueron 12, pero después surgió otro tema, porque las canciones no las compuse ahora, sino a través de los años. Toda la vida vale tiene ya 15 años; incluso está en el último disco de Los Hobbies, que grabamos a fines de los 90. Fue el último surco de ese disco. Pero con los nuevos arreglos y con los sonidos y tecnología actuales, quedó muy lindo; y de ser el último, pasó a ser el primero de este disco.
-Es tu primer disco como solista. ¿Qué se siente?
-Siempre grabé con un grupo, nunca como Emilio García, aunque siempre la gente le identifica al cantante de cualquier orquesta. Primero fui cantante de Los Gypsy’s, mi primer grupo en el Colegio Nacional de la Capital, a los 17 años, y al año siguiente, a los 18, ya comencé a cantar con Los Hobbies, durante 25 años, y luego 12 con La Retroband.
Lo hago para dejar un precedente de mi paso por la música, para mi familia, por mis hijos, por la gente.
-¿Seguís en La Retroband?
-Sí, continúo. Seguimos recorriendo todo el país, con un estilo que nos impulsó, que fue justamente la música retro que empezamos en aquellos tiempos, en la década del 70, y creo que eso es lo que la gente valora.
-¿Qué te gusta más: componer o cantar?
-Desde los cuatro años canto y desde muy chiquito viví pegado al Club Guaraní, soy aurinegro, llegué a jugar ahí fútbol a los once años en la categoría Cadete. El Guaraní creció conmigo, pero yo canté toda la vida. Mi primera pasión fue cantar, pero después comencé a comprender que si yo no componía mis propias canciones, esto iba a ser como un viento que viene y arrasa con todo y se lleva para el olvido.
-¿No se iba a escuchar realmente tu voz?
-A lo mejor sí, pero me parece que tiene realmente más valor cuando uno canta su propia creación, como lo fueron en su época San Bernardino y Mi Paraguay. Ese es tu sello. Son dos canciones que ya tienen 30 años, que se convirtieron en himnos, y la gente las tomaron como suyas.
-¿En qué momento decidiste ser cantante y no futbolista?
-Circunstancias que te pone la vida y tenés que tomar la decisión. Y aunque soy amante del fútbol y de todos los deportes, a la par, en todos los acontecimientos importantes del colegio cantaba. El guitarrista de Los Hobbies era mi profesor de guitarra. Y cuando ellos tocaron en mi colación, en el 73, les pedimos prestado su equipo; ahí me escucharon y al año siguiente me convocaron para cantar. El destino me hizo decidir: ser cantante.
-¿Es una mochila muy pesada lanzar tu disco como solista?
-No, yo lo tomo como un examen pendiente que tenía desde hace mucho tiempo: grabar un disco propio. Y así iba componiendo y guardando las canciones, las retocaba, las arreglaba, las cambiaba e iba ordenándolas. Y despacito las comencé a grabar, desde el 2008.
-¿Cuáles son tus expectativas con respecto al disco?
-Estoy supersatisfecho, porque parí a 13 hijos. Lo único que me queda es desearle lo mejor, porque puse todo mi empeño para que salga limpito, prolijo, preparado para enfrentar las críticas y los aplausos, que ojalá sean más estos últimos, aunque si las críticas son constructivas, serán bienvenidas.
Pasión y entrega
Emilio García, cuando comenzó con Los Hobbies, estaba estudiando Economía en la universidad, pero con tres compañeros tomaron la decisión de llevar el grupo en serio y se propusieron componer, tener su identidad como autores, y crear sus temas para dejar sus huellas y no ser un grupo más. Entonces nacieron temas como San Bernardino y Mi Paraguay. “Y todo lo que hicimos: actuaciones, conciertos, viajes, creo que valió la pena, porque fue con pasión y entrega. Por eso perduramos en el tiempo, mientas que otros grupos desaparecieron”.
Ficha técnica
Toda la vida vale fue lanzado el 31 de agosto con el diario ABC Color, pero seguirá en venta con los canillitas o en los quioscos hasta el 14 de setiembre. Emilio manifestó estar muy agradecido a Sergio Cuquejo —con quien arreglamos los temas, porque grabamos en su estudio; desde el primer momento interpretó lo que yo quería—, Pekos Sandoval, en la guitarra; Luis Chaparro, en la batería; Nene Salerno, en el bajo; Riolo Alvarenga, en percusión; Andrea Valobra y Dani Blaires, en los coros. Se hizo la masterización en Fuller Sound, en Miami, EE. UU. "No escatimé esfuerzos para que quede como un legado. El éxito de una canción ya escapa a mi control, porque es el público el que elige; es un milagro".
