Kennedy, ¿tragedia o maldición?

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Accidentes, asesinatos, dramas, amores compartidos y suicidios son solo algunos de los condimentos que contribuyen a alimentar el mito de que el clan Kennedy lleva el estigma de una maldición, cuya historia es un tema digno de una saga.

Leyenda o realidad, pero hasta el más escéptico está tentado a creer que algún tipo de maldición se cierne sobre el clan Kennedy.

Joseph Patrick Kennedy, fundador del clan, nació el 6 de setiembre de 1888 en Boston, Massachusetts; hijo de Patrick J. Kennedy, un empresario exitoso y uno de los líderes de la comunidad irlandesa en Estados Unidos. Huyendo de la gran hambruna irlandesa, sus abuelos habían llegado a Estados Unidos a mediados de 1840.

Joseph Kennedy se casó con Rose Fitzgerald, hija de John Honey Fitz Fitzgerald, una prominente figura política bostoniana que fue congresista y alcalde de su ciudad, el 7 de octubre de 1914 y se establecieron en Boston, Massachusetts. Pronto, Joseph supo adquirir tanto influencia política como económica; esto proporcionó a la familia una de las mayores fortunas del país. Kennedy apoyó la campaña presidencial de Franklin D. Roosevelt, quien lo nombró embajador en Londres, en 1938. Luego, se volvió contra Roosevelt en el seno del partido.

Inicio del registro

Joseph y Rose tuvieron nueve hijos. Con Rosemary, la mayor, comenzó la seguidilla de desgracias hasta hoy. Rosemary fue internada, en 1941, en un hospital psiquiátrico por los problemas mentales que le ocasionaron una lobotomía mal practicada. Falleció en 2005, a los 86 años.

Joseph Kennedy (padre) encaminó a sus hijos hacia la política. Sin embargo, la carrera de su primogénito, Joseph, se truncó el 12 de agosto de 1944. Joseph Jr. se presentó como voluntario para pilotar en solitario un nuevo prototipo de bombardero sobre el Canal de La Mancha... El avión estalló y junto con Joseph Jr. murió la ilusión de su padre como continuador de su labor política.

Menos de un mes después, William Cavendish, marqués de Hartington, cuyo matrimonio con Kathleen Agnes Kennedy fue todo un escándalo, murió en Bélgica en acción de guerra. Kathleen no tardó en seguirle. El 13 de mayo de 1948, cuando sobrevolaba Francia en compañía de su nuevo prometido, el británico Peter Wentworth-Fitzwilliam, el aparato se estrelló y ambos murieron.

Al fallecer Joseph Jr., tomó la posta de las ambiciones políticas del patriarca el segundo hijo, John Fitzgerald Kennedy (JFK). No obstante, conforme JFK fue ascendiendo políticamente, la fatalidad se enseñoreaba de su vida familiar. Tres años después de haberse casado, John Fitzgerald Kennedy y Jacqueline Bouvier tuvieron una niña que nació muerta. En 1962, Patrick, el tercer hijo de la pareja, falleció a las pocas horas de nacer.

Un año para recordar

1963, Dallas, Texas. ¿Quién podría olvidar el traje y el sombrerito de color rosa que llevaba puesto Jackie esa mañana? Poco después del mediodía, del 22 de noviembre, la parca nuevamente señaló con el índice a los Kennedy: John Fitzgerald Kennedy, presidente electo de Estados Unidos, es asesinado por un francotirador.

Casi cinco años después, el 5 de junio de 1968, le llega el turno a Robert Bobby Kennedy. El senador y exfiscal general (ministro de Justicia) de 42 años fue asesinado en Los Ángeles, en el hotel Ambassador, ni bien acababa de ganar las primarias del Partido Demócrata en California, confirmando su carrera hacia la Presidencia.

Y las desgracias siguen

Dos años antes, en 1966, el menor de los hermanos, Edward Ted Kennedy, sufrió graves heridas en un accidente aéreo ocurrido en Massachusetts, en el que murió su asistente, Edward Moss, y resultó herido el senador demócrata Birch Bayh.

Y no pasaron tres años cuando el 18 de julio de 1969, nuevamente, Ted protagonizó otro accidente: el auto que conducía cayó de un puente en la isla de Chappaquiddick, Massachusetts, después de una fiesta. En el accidente, no solo murió su acompañante, Mary Jo Kopechne, sino también sus ambiciones políticas.

Joseph P. Kennedy sufrió una embolia en 1961, pero a pesar de quedar incapacitado, siguió aconsejando a su hijo JFK en la Presidencia; asimismo, hasta su fallecimiento, el 18 de noviembre de 1969 fue consciente de las tragedias que asolaron a su familia.
1973 no fue muy venturoso para los Kennedy. Si bien no era un miembro de la familia propiamente, Alexander Onnasis, hijo de Aristóteles Onnasis, entonces marido de Jackie Kennedy, pereció en un accidente aéreo en Atenas, Grecia. Ese verano, Joseph, hijo de Robert, se ve implicado en un accidente automovilístico en el que una mujer queda paralítica. El mismo año, Edward Jr., hijo de Edward Kennedy, sufrió la amputación de una pierna a causa de un cáncer óseo.

La década del ochenta hubiera pasado sin pena ni gloria para el clan de no haber sido porque, en 1984, David, uno de los hijos de Robert Kennedy, murió a causa de una sobredosis de drogas.

Sin embargo, los noventa sí que fueron aciagos para los Kennedy. En enero de 1994, Jacqueline Bouvier Kennedy fue diagnosticada con un linfoma en el cuello y en las axilas. Cuatro meses después, su fallecimiento, acaecido en Nueva York, el 19 de mayo, conmovió al mundo.

A pesar de todas las vicisitudes familiares, Rose Fitzgerald Kennedy, más fuerte que un roble, la matriarca del clan, sobrevivió hasta los 104 años. Murió el 23 de enero de 1995 en la residencia familiar de Hyannis Port, cerca de Boston, a consecuencia de una neumonía. Rose estuvo confinada en una silla de ruedas desde el año 1984, tras sufrir un derrame cerebral que la dejó casi ciega.

John-John

Tal vez una de las muertes más lamentadas en todo el orbe fue la de John F. Kennedy Jr. Nacido tan solo dos semanas después de que su padre, JFK, fuera elegido como el 35.º presidente de los Estados Unidos, el saludo que realizó al ataúd de su padre durante la procesión fúnebre hizo llorar al mundo. El 16 de julio de 1999, tanto él —conocido como John-John— como su esposa Carolyne Bessette y la hermana de esta fallecieron en un accidente cuando su avión se estrelló en el océano Atlántico.

Los últimos decesos

Con pocos días de diferencia fallecieron Eunice Mary Kennedy Shriver y Ted Kennedy. Eunice expiró el 11 de agosto de 2009 tras sufrir un derrame cerebral. Fue la fundadora de Special Olympics, una asociación deportiva para la integración de las personas con discapacidad intelectual. Pretendía dotar a su hermana Rosemary de una mejor calidad de vida.

Edward Ted Kennedy murió de cáncer dos semanas después, el 25 del mismo mes, a los 77 años. Dicen que Ted se preguntó si una vez “una terrible maldición no flotaría sobre los Kennedy”. De los nueve hermanos, solo queda viva Jean Kennedy Smith.

Y la última de la saga es Mary Richardson Kennedy, de 52 años, esposa, aunque separada, de Robert F. Kennedy hijo. Fue encontrada muerta el miércoles 17 de mayo en su casa de Bedford, en el Estado de Nueva York. Según el informe forense, falleció por asfixia luego de ahorcarse.

Richardson lidiaba en los últimos años con problemas de alcohol y droga, por lo cual, antes de conocerse las causas oficiales del fallecimiento, ya se había barajado la posibilidad de que se hubiese suicidado. Según algunos medios, Mary estaba destrozada desde su separación hace dos años e incluso fue arrestada dos veces en esa época.

Mary, arquitecta y diseñadora, se casó en 1994 con Robert Kennedy (hijo), hijo de Ethel y Robert Bobby Kennedy, un destacado abogado ambiental. La pareja tuvo cuatro hijos, de los cuales el último nació en julio de 2001. Robert le pidió el divorcio en mayo de 2010 luego de 16 años de matrimonio.

La inesperada muerte de Mary es la última tragedia de una familia marcada por el infortunio e hizo recordar a los estadounidenses otros hechos penosos que han enlutado a esta dinastía. Por eso, todo este impresionante listado de sucesos funestos parece indicar que al clan Kennedy más que un trágico destino les persigue una maldición.