La gran dama de la moda

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Con más de cuatro décadas en la moda, la estilista de alta costura Chiqui Jacks es considerada como una referencia de la elegancia. Actualmente, se encuentra alejada de los diseños, aunque muy afortunada por el largo camino recorrido. Innumerables colecciones y premios nacionales e internacionales coronan su carrera. Hoy, cuenta su historia y los planes de escribir su biografía.

Agregá ABC a Google como fuente preferida en tus búsquedas.

Con el estilo que la caracteriza, y sin un solo descuido en su look, Chiqui Jacks recibió a ABC Revista en su residencia. Algunos diseños que marcaron tendencia esperan en la sala para ser fotografiados. Cuadros de importantes artistas cuelgan en las paredes. Los retratos familiares en varios rincones de su casa, lo más importante del mundo para ella.

Los muebles u objetos alusivos a la costura no faltan en la decoración. En ese ambiente, Chiqui Jacks rememora aquellos primeros intereses hacia una carrera que le daría fama nacional e internacional. “No asistí a ninguna escuela que no fuera las enseñanzas de mi madre y mi abuela, quienes cosían para la familia. Crecí entre telas, bordados y diseños. Así fui absorbiendo esta pasión, porque crear un modelo y hacerlo realidad es eso: una pasión, no un trabajo”, expresa la estilista.

Con los años, fue becada a París para conocer los grandes talleres de costura, donde se codeó con los referentes de la moda. Asistió a congresos como el American Latin Festival de la Moda, celebrado en Washington DC, EE. UU.; al Encuentro con la Moda Iberoamericana, en Miami, ganando el premio de “Diseñador del Surrealismo” entre 36 diseñadores de América y Europa. También integró la delegación presidencial a Santa Cruz, Bolivia, llevando sus trabajos. Igualmente, recibió el Trofeo Internacional a la Calidad, en España; el Master Internacional Trophy, el más importante reconocimiento otorgado en América para premiar el prestigio y la tradición empresarial.

Son muchos los galardones recibidos que respaldan su prolífica carrera, al igual que colecciones de temporada en las que se destacaban las finas mezclas de texturas, como las sedas, tules bordados, guipures, richelieu, ao po’i, arpilleras, piqué, terciopelos y organzas, además de los bordados, las perlas, los canutillos, en modelos originales. La calidad de su ropa y la extrema femineidad de sus diseños convirtieron sus piezas en objeto de deseo de las mujeres de la sociedad paraguaya.

Pero Chiqui Jacks no es solo una gran modista. Con el paso de los años, supo diversificar sus creaciones y trabajó duro en muchas áreas del diseño, expandiéndose a otros campos, como los perfumes. Presentó al mundo de la cosmética una fragancia con su nombre, con edición única y limitada, para celebrar sus bodas de plata con la moda.

“La relación de Chiqui Jacks con el mundo floral queda sellada en el corazón de su perfume, inspirado en el olor a jazmines que trepan desde su jardín”, escribieron en una reseña periodística, con motivo de sus 30 años.

En esa misma publicación ella decía: “Cuando me propuse hacer un perfume, ya sabía que quería provocar con él sentimientos de felicidad que surgieran del propio interior femenino. Con esta fragancia también busco transmitir frescura, alegría y sofisticación. Es para la mujer que siente la fuerza de la juventud, la presencia de los sentidos y el calor de la autoestima”.

Sin duda, siempre sobresalió. Cualquier recuerdo, vivencia o pensamiento; todo aquello que le rodeaba ejercía gran inspiración sobre ella, pero en concreto, lo efímero que se encontraba en su interior: la evolución y el desarrollo personal como expresión creativa.

“Cuando tomaba el lápiz y el papel para diseñar, para crear, me sentía realizada; cada idea plasmada en líneas, formas, texturas y tonalidades se convertía en una prolongación de mí misma”, cuenta sentada en su sala, luego de la primera sesión fotográfica.

Se confiesa amante del cine, la lectura y la música, aunque ahora prefiere pasar su tiempo en la calidez de su hogar, con la familia. Casada dos veces y madre de cuatro hijos (William, Rubén, Rodrigo y Carla), afirma que la costura fue “mi gran amor, después de mi fantástica familia”. Cuándo dejó de coser, hace cuatro años, se cerró una etapa importante de su vida. “Hay que saber cuando retirarse y consideré que era el momento oportuno. Una etapa muy importante dejé de lado, pero con el apoyo incondicional de mis hijos, que desde la distancia no dejan de estar pendiente de mí”, refiere.

Durante la entrevista, estaba de visita uno de sus hijos (William), recién llegado de los Estados Unidos. Carla también está radicada en el país del norte, aunque siempre en contacto con su madre. Para ella, la familia es muy importante. Orgullosa muestra las fotos familiares que “abundan” en los rincones de su residencia y muestran momentos felices. Otros son retratos.

La gran dama de la moda no podía dejar de dar consejos para las fashionistas. “Las piezas básicas y de la mejor calidad posible dentro de su presupuesto son lo más importante”, dice. Para ella es preferible tener solo algunas cosas buenas que muchas sin calidad. Llevar una blusa blanca con un pantalón negro o beige, un cinto ancho, un collar de perlas, unos zapatos bien lustrados y un lindo bolso, por ejemplo, va perfecto.

Lo que no debe faltar en los atuendos femeninos son precisamente pantalones, negro y beige, y una pollera de buen corte y telas excelentes. Varias blusas camiseras blancas. Una linda chaqueta o blazer y un lindo vestido de cóctel.

¿Es esencial tener estilo? Lo que se llama “tener estilo” no se compra con dinero. El estilo es algo sutil que se refleja en los pequeños detalles. No es la ropa que se lleva, es la forma de actuar, moverse, hablar.

Y curiosa, investigadora e inquieta como es, Chiqui Jacks planea escribir su biografía. “Creo que es una asignatura pendiente. Resumir toda mi trayectoria, mis logros, mis conquistas, mi vida, sería un lindo legado”, expresa. Y se apresta a comenzar a hilvanar su historia, plasmada de buenos recuerdos, de exquisitas y ricas telas de sus modelos tanto de día, de noche o de novia, como la organza de seda tipo gazar y los crepé de seda, muchas veces grabados o con originales estampados, creados solo para sus colecciones y los detalles haute couture de su ropa.

 ndure@abc.com.py