Mafalda guaraníme

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Desde el 9 de junio pasado, Mafalda habla en guaraní. La traducción a nuestra segunda lengua oficial se concretó gracias al trabajo de María Gloria Pereira, además de las gestiones de la editora Vidalia Sánchez y la Embajada de la República Argentina en el Paraguay.

Cuando a mediados de los 60 el humorista gráfico Quino publicó las primeras tiras de Mafalda, probablemente, jamás se imaginó que un día la popular historieta se traduciría al guaraní. Efectivamente, desde este mes se pueden leer las ocurrencias de la simpática niña en nuestra lengua vernácula. La obra fue editada en el marco del programa Sur, de Apoyo a las Traducciones del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina, gracias a la gestión de la Embajada Argentina en nuestro país, la editora Vidalia Sánchez y el gran trabajo de traducción de la docente María Gloria Pereira. 

“Este es un proyecto originado en la Embajada Argentina que viene implementando el programa Sur, a través del cual la Cancillería argentina apoya económicamente para la traducción de obras argentinas en otros idiomas. En este caso, con Lucila Provenzano, la agregada cultural de la embajada, elegimos Mafalda”, cuenta Vidalia Sánchez.

Provenzano se encargó de las averiguaciones y le dijeron que era factible. El único requisito que se debía cumplir era contar con la autorización del autor, Joaquín Salvador Lavado Tejón (Quino).

Inmediatamente, Sánchez contactó con la productora Julieta Colombo, sobrina del autor, quien vino para la presentación del libro en la feria. Hablaron de los derechos autorales y todos los términos, y llegaron a un acuerdo. Luego, firmaron el contrato; primero online. “Ambas lo hicimos por mail, porque era la exigencia de la embajada para empezar los trámites con la Cancillería argentina. El original de ese contrato me entregaron en la Feria de Buenos Aires, en donde me encontré con Quino”, cuenta.

El autor se mostró muy conforme con la traducción de su obra. Una vez que la embajada confirmó que el proyecto era viable, la editora contactó con María Gloria Pereira. “Yo había publicado una obra suya en guaraní. Es miembro de la Academia de la Lengua Guaraní. Además, trabaja en el departamento de currículum del MEC; por lo tanto, maneja el guaraní educativo. La idea es que este material llegue a todos los estudiantes; entonces, para ellos, tendría que tener un guaraní aceptado por el ministerio, que está en la malla curricular”, explica. 

Pereira aceptó al toque. También se firmó un contrato, como exige el proyecto, y se puso en campaña para lanzar en la feria el primer tomo de los 10 que constará la obra. Esta primera tirada es de 1000 ejemplares. Sánchez supone que más adelante se ampliará, porque solicitaron al MEC que sea declarado de interés educativo. “Seguramente nuestro pedido tendrá un resultado favorable, porque la gente del ministerio siguió todos los pasos”, señala. 

Una vez que el libro sea declarado de interés educativo va a ser más fácil que entre a los colegios públicos, que es la mayor preocupación. “Los alumnos de los privados no tienen problemas para adquirir libros, ya que tienen un mayor poder adquisitivo, lo cual no sucede con los de los públicos. Afortunadamente, esta obra tiene un costo accesible. Ojalá el MEC compre una parte y la distribuya gratuitamente”, indica.

Mafalda guaraníme se lanzó el 9 de junio en la Feria Internacional del Libro (FIL). Sánchez resalta el interés del público, incluso antes de su publicación. El día de la presentación ya se vendieron 100 ejemplares. “En una media tarde. También en la feria de Iturbe tuve que enviar más libros, porque se agotaron los que habían llevado”, refiere. 

La editora considera que la obra será muy bien aceptada por todo lo que significa. “Todas sus reflexiones sobre filosofía, política y la vida están tan vigentes que al leerlas es como si hubieran sido escritas para hoy”. 

“¡No lo dudé ni un segundo!”, confiesa María Gloria Pereira cuando recuerda el momento en el que Vidalia le llamó y le propuso el proyecto. “Estoy muy contenta y entusiasmada con este nuevo emprendimiento”, agrega. Pereira cuenta que la editora estaba consciente de su poca disponibilidad de tiempo, pero aun así aceptó. Le dijo que estaba dispuesta a trabajar en el tiempo libre que le quedara —fines de semana y a la noche—, pero que quería estar en este proyecto. “Y concretamos”, evoca. 

En la presentación vino la representante de Quino, el embajador argentino Eduardo Zuain —quien tuvo un papel muy importante en este proceso— y, también, los representantes de políticas linguísticas de la Academia Guaraní. “Fue un encuentro muy agradable y lleno de entusiasmo. Hace mucho que no siento tanta buena onda de la gente; en todos lados hay un apoyo efusivo. Me llaman permanentemente para entrevistas desde el exterior, como Buenos Aires u otro lugar de Argentina”, comenta. 

Ahora también se suma la posibilidad de presentar Mafalda guaraníme en Buenos Aires, probablemente, a fines de julio. También están interesados en Corrientes y Formosa. “Va surgiendo un entusiasmo colectivo”, cuenta. Casada hace 29 años, María Gloria Pereira es madre de cuatro hijos. “Crecí leyendo Mafalda. En realidad, ahora que empecé con el proyecto, todos leyeron también. Me emocionó mucho, porque me veía a mí misma cuando mi hija menor, Jazmín Anahí, de 10 años, comenzó a leer, reír y preguntarme cosas. Me vi reflejada en ella”, revela. 

Pereira destaca que aunque es consciente de que se trata de una niña argentina de clase media y contexto diferente, Mafalda tiene un no sé qué que hace que todos nos sintamos identificados con ella, porque es una niña y no lo es también al mismo tiempo. “Tiene una simpatía que enseguida encanta y contagia. Además, para muchas áreas temáticas en mi profesión de docente, trabajé con las tiras sin siquiera imaginar que un día llegaría a traducirla”. 

Según Pereira, el proceso de traducción no es muy sencillo, ya que Mafalda y sus amigos representan a grupos sociales, ideas políticas, económicas y sociales. Detrás de ella hay mucho contenido y tiene un humor muy fino, sutil, sarcástico, con ideas que están más allá de las palabras. “El ejercicio de pensar en guaraní como lo diría Mafalda, cómo se traduce esta realidad sociocultural desde el universo castellano al guaraní es el proceso que me toca y, a veces, me tuvo noches sin dormir, pero me hizo reír a carcajadas en ciertos momentos, porque debo reconocer que hay cosas que son más simpáticas cuando lo dice en guaraní”. 

Pereira comenzó a trabajar en la traducción a fines de marzo —primero en papel, porque no tenía la versión digital—, pero cuando ya tuvo la versión digital se aceleró el proceso. Este primer tomo fue el más difícil, porque tuvo que adentrarse en la temática, conocer los personajes e identificar a cada uno en su idiosincrasia particular. “Los siguientes van a ser un poco más sencillos, aunque traducir a Mafalda nunca es sencillo. Estimamos que en agosto estaría el segundo tomo. Aproximadamente, cada dos meses es la propuesta”, refiere. 

María Gloria Pereira se muestra muy agradecida por todo el apoyo que está generando Mafalda guaraníme. “Ojalá que este entusiasmo en Mafalda se traduzca en muchos otros proyectos, para que muchas más personas puedan participar, y tengamos más obras para niños y adultos en guaraní. Si algo le debemos es la parte escrita. Tenemos que empezar a hacer cosas que la posicione realmente como lengua oficial del Paraguay. Aliento a los adultos a leer con sus hijos en guaraní”.

mpalacios@abc.com.py

Fotos: ABC Color/Diego Peralbo/Marta Escurra.