Resistiré

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En medio de una gran plaza de 4 hectáreas, la antigua iglesia jesuítica de San Joaquín se halla en decadencia. Con rajaduras en sus gruesas paredes de adobe, goteras en el techo y maderamen carcomido por termitas, el histórico edificio resiste. Entre la apatía y la resignación, los lugareños esperan conseguir los 35 mil dólares necesarios para la restauración.